El caso es que Lars es un chico tímido, vive como comúnmente se dice "en su mundo", no se relaciona con nadie, aunque todos hacen un esfuerzo por relacionarse con él. Pero un día todo eso cambia. Lars comenta a su hermano, interpretado por un genial Paul Schneider, que ha conocido a una chica por interneeeeeer y que esa misma noche se la presentaría a él y a su cuñada (Emily Mortimer). La sorpresa llega en forma de muñeca. Lars actúa como si fuera una chica de verdad y, poco a poco, la noticia se va difundiendo por todo el pueblo (ya sabéis como son los pueblos). Es evidente que Lars tiene un problema, lo que no es tan evidente es lo que sucede después.
Es una película llena de sorpresas y emociones, de esas en las que sales del cine y dices "jo, que bonita", aunque rara de cojones, también. Ryan Gosling lo hace realmente genial y en él recae todo el peso del film. Éste actor canadiense se está abriendo un hueco bastante importante, desde su papel en películas como Half Nelson o El diario de Noa. Mucho futuro prometedor el de este actor, que a mí, personalmente, me fascina con cada personaje que interpreta y, en ésta película en concreto, está espectacular (que exagerado soy a veces, me molo a mí mismo).
Él y la muñeca son los verdaderos protagonistas de la película, aunque no están solos. Los personajes secundarios están muy bien definidos y caen en gracia. Destaco al compañero de oficina de Lars que en una ocasión dice (aprox.) "yo me compraría una muñeca de esas si no me hubiera gastado toda la pasta en la Xbox". Como te comprendo, amigo. No es que yo me fuera a comprar una muñeca, tampoco la necesito, pero sí que tengo la xbox y sé el dineral que uno se gasta en esa maldita máquina infernal que tan buenos momentos me da.
La verdad es que no sé si me está quedando larga la, digamos, crítica, ya que la estoy escribiendo en unas servilletas de la cafetería en la que estoy en este momento, justo al lado del curro. Ya llevo unas cuantas, el camarero me está mirando mal. Cojo otra servilleta. Aunque ésta ya es la última. Solo me queda recomendar la peli encarecidamente (como me gusta decir encarecidamente) para este fin de semana junto a Cobardes (mañana crítica y fotos del pase). Lars y una chica de verdad es una buena película, de las que te llegan al corazón. Para mi mejor que Juno, aunque para gustos los colores, claro está… Voy pidiendo la cuenta que el camarero ha cogido la escoba y no se si es para barrer o para echarme de la cafetería a escobazos.
Lo mejor: Ryan Gosling.
Lo peor: Nada destacable.
