Claro, en España nadie tiene la genialidad de irse a Benidorm a jugarse sus ahorros o las despedidas de solteros no incluyen suites lujosas y strippers. Es poco usual que se consuma, drogas en cantidades tan industriales y no resulta muy realista que acabe nadie en comisaría, acosado por un ganster o mil cosas peores. Tampoco es normal acabar casado vestido de Elvis, o tener amnesia sobre todo lo que pasó una noche.
No se preocupen, no son Spoilers, son acciones tantas veces repetidas que no resultarán ajenas a un espectador normal (aunque obviamente alguna se producirá, apuestan como entretenimiento a la entrada del cine a ver quien acierta el mayor número de topicos).
Tres amigos del alma (y un adherido) deciden celebrar una fiesta de despedida de soltero, con coche fardón y ganas de divertirse visitan la ciudad con más luz artificial del mundo con el firme propósito de pasarlo en grande… Y lo hacen, el problema es que cuando despiertan no recuerdan absolutamente nada de lo que ha sucedido la noche antes y han perdido al novio. Por eso comienzan a deshacer sus pasos para descubrir qué diablos sucedió.
Resacón en Las Vegas tiene de todo: situaciones extrañas, alguna de ellas incluso graciosa, mucho enredo, algún chiste elaborado y alguno de sal gorda, simpáticos homenajes a otras películas (Rain Man) y un ritmo que agradará a los fans de la comedia de enredo. Pero a parte de eso es una plana y mil veces vista comedia.
Como producto veraniego ha funcionado muy bien en Estados Unidos, en España, salvando las distancias culturales, atraerá a algún público ávido de palomitas en las salas de playa. Buena fecha para ser estrenada, poco contenido para convencer.
Lo mejor: El momento Rain Man
Lo peor: La sensación de haberla visto un millón de veces ¿Para qué repetir entonces?
