Magnífica película injustamente olvidada por la crítica y el gran publico. Meticuloso análisis del mundo de la droga y el dinero en los años 70 donde destaca un soberbio y descomunal Johnny Depp.

★★★★★ Excelente

Blow: desde que vi Blow quedé cautivado. Cautivado y embaucado por la estremecedora historia real de George Jung, un hombre que lo tenía todo y al mismo tiempo no tenía nada, un hombre en medio de una espiral de poder, dinero, mujeres, traición y oro blanco, mucho oro blanco.

Desde luego para mi, es una cinta como la copa de un pino a la que no le falta ni sobra ni un detalle. Me impactó tanto la manera en que puede degenerar la vida de una persona que lo tiene todo que inmediatamente la tache de obra de arte. Y es que desde el primer fotograma nos damos cuenta de que estamos ante un film diferente, un film con "algo", un film especial que injustamente está muy olvidado en la mente de muchos cinéfilos, pero que con el tiempo -como el buen vino- alcanzará cotas muy elevadas y la mención que se merece.

Blow es una cinta que bebe mucho del mundo de Scorsese, con unas directrices muy claras y explicitas influencias del cine del bueno de Martin. Dirigida por Ted Demme, autor de la fantástica Bautiful girls, y escrita por el titubeante Nick Cassavetes y David MacKenna (guionista de American History X), Blow está basada en una historia real y cuenta la historia de George Jung, Pablo Escobar, Carlos Lehder y el Cartel de Medellín de Colombia (organización delictiva más importante dedicada al tráfico de cocaína). Los guionistas crearon el guión para la película a partir del libro publicado en 1993 por Bruce Porter llamado "Blow: How a Small-Town Boy Made $100 Million With the Medellin Cocaine Cartel and Lost It All" (Esnifa: De como un pequeño muchacho de pueblo hizo $100 millones con el Cartel de Medellín y de como lo perdió todo).

Blow nos desvela la estremecedora historia real de George Jung, el primer americano en crear un modelo de negocio de importación de cocaína a gran escala, su ascenso, propiciado por la avaricia y persecución del sueño americano; y su caída, desencadenada por múltiples errores y traiciones de amigos y familiares (vaya zorra la madre). La historia de un hombre, un tipo corriente, que invirtió todo su ingenio, ambición y pericia en un empeño que finalmente perdió por su codicia materialista.

El filme expone el lado más oscuro del glamour de los años 70 y 80, donde no todo era dinero, mujeres y poder. A través de un meticuloso examen de ese mundo de contrabando, de negociaciones implacables, de ejecuciones brutales, de grandes operaciones de blanqueo de dinero, Blow nos propone un viaje al lado de Jung, donde asistiremos impasibles a toda la desdicha de su personaje, a sus alegrías y tristezas, a sus esperanzas y miedos, a su ascenso al poder y su posterior e inevitable descenso a los infiernos. Porque al fin y al cabo, George Jung fue -y sigue siendo- un hombre leal, un hombre consecuente con sus ideales, capaz de luchar con todo para salvar aquello que mas quería, su familia; pero que acabó en una encrucijada formada por el dinero y el preciado polvo blanco.

Blow es de desarrollo ágil, rápido y eficaz. El pulso narrativo es el correcto, acelerado para no caer en la rutina y el aburrimiento. La presentación de los -múltiples- personajes está acorde con el ritmo y la veracidad de los hechos (pues no veremos a Pe hasta pasada casi una hora de metraje). Ted Demme no juzga ni analiza, simplemente desnuda la historia de Jung. No está aquí para dar discursos sobre las drogas (y menos él que murió en extrañas circunstancias) sino más bien para retratar en forma de fotograma el sueño americano. El realizador destripa todo los entresijos de una vida donde las traiciones y el miedo están a la orden del día, y los falsos sentimientos juegan un papel importante en todo esto.

La construcción de los personajes en Blow resulta magistral. Todos están perfectamente retratados e hilvanados, conformando una conjunto coral con multitud de personalidades. Tenemos pues el carácter fiel de su amigo, el contacto afeminado con el que empieza en el mundo de la hierba, la bondad de su primera esposa, el padre trabajador y honrado capaz de perdonar a su hijo en infinidad de ocasiones, la madre egoísta que sólo le importa la opinión del vecindario, su compañero de celda que más tarde le traicionaría, el capo Escobar sin escrúpulos, su actual mujer enganchada al poder y a la cocaína, su inocente hija que únicamente busca el consuelo y el amor de un padre etc.

Y por encima de todos ellos destaca un soberbio Johnny Depp. Un Depp que compone un sobresaliente personaje lleno de matices y personalidad. Un Depp capaz de insinuar con una mirada toda la profundidad de un personaje tan complejo y ambiguo como lo es George Jung. Junto a Johnny Depp destaca un impresionante Jordi Mollá como Delgado. Resulta apabullante la interpretación de un Mollá en estado de gracia, quizá un poco sobreactuado, pero que dota de toda la fuerza e intensidad necesaria a su personaje (impresionante la escena donde Depp descubre la traición de Mollá en la isla). Jordi Mollá retrata un personaje delirante, lleno de altibajos y donde gran parte de su eficacia reside en la expresividad de sus ojos. Ambos construyen una realidad interpretativa impagable, donde el duelo se resuelve en favor de un Depp soberbio. Por su parte, Penélope Cruz está carente de emotividad. Construye un personaje demasiado artificial y neurótico, lleno de gritos e histeria. Se dedica a vagar por arriba y abajo dando muestras de su escasa convicción en el trabajo y estropeando lo que podría haber sido una de sus mejores papeles como actriz. No me convence en absoluto; de hecho es la nota más negativa para un film redondo. Sus ganas de dar el gran salto en Hollywood la llevan a interpretar de una manera tosca y engañosa.

Por lo que respecta al apartado técnico destaca una potente banda sonora que sin duda es el complemente ideal para este tipo de cintas. La gran elección de la música que acompaña al film es una de las bazas más importantes que tiene Blow en su haber. Mención especial merece la dirección artística, de vestuario y maquillaje, pues vemos como durante dos décadas, Depp se marca diferentes modelitos horteras y que tan bien quedan en cintas de estas características (véase, Scarface o Casino).

Resumiendo, Blow es una gran película injustamente olvidada por la crítica y el gran publico. No llego a entender como una cinta con tantísimas cosas buenas haya pasado casi desapercibida. Tal vez nunca se convertirá en Uno de los nuestros o Scarface, pero creo que merece un mayor reconocimiento cinematográfico. Puntuación: 9 sobre 10.
Lo mejor: La música, la narrativa, y las impresionantes actuaciones de Johnny Depp y Jordi Mollá.
Lo peor: Muchas cosas se quedan en el tintero y la reacción de algunos personajes resulta incomprensible.
publicado por Jaime Martínez el 2 abril, 2008

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