Trata de parodiar 300, la película basada en el homónimo cómic de Frank Miller, que nos relata la épica batalla del rey Leónidas y sus espartanos contra el rey-dios Jerjes de Persia, y resulta ser tan divertida como una operación de hemorroides sin anestesia.
¿Parece soez y poco ingenioso el chiste? Bien, pues es más sublime que cualquiera de los gags de esta película, que coge 2-3 chorradas (espartanos mariquitas, anacronísmo televisivo y el pozo de la muerte) y las repite una y otra vez, todo ello aderezado con un selecto uso de la fórmula CCPP (Caca-culo-pedo-pis) y se hace cansiiiiiiino. Si ya la primera vez que Leónidas patea un famosete y lo lanza al foso es poco graciosa, la octava vez que repiten la "broma" da ganas de hacer lo propio con los guionistas.
Un truño en toda regla que siendo generosos consigue arrancar alguna sonrisilla en algún momento muy puntual (de carcajadas olvidaos) y de la cual lo único positivo que puede decirse es que solo dura una hora y poco.
Tiene también una escena, larguilla, 8 minutos, después de los créditos, pero es todavía menos graciosa que la propia película, ya de por sí prescindible, y no sería una pérdida irreparable salir despavorido de la sala en cuanto salen los títulos de crédito.
En definitiva, creo que las única persona que se habrá reído con esta película habrá sido la taquillera al ver que he comprado la entrada.
Lo mejor: Que es corta.
Lo peor: Que aun siendo corta consigue hacerse larga y pesada.
