Roland Emmerich soluciona un gran misterio. Los mamuts se extinguieron porque los egipcios los usaban para construir las pirámides… Y así toda la película.

★☆☆☆☆ Pésima

10000

Al ver 10.000, estamos ante una película palomitas, de consumo masivo, con grandes alharacas de efectos especiales, de uno de los directores más afamados del cine comercial de los 90, Roland Emmerich. Una historia antigua, en más de un aspecto: chico inadaptado y chica guapa están destinados a vivir un gran romance; chica es raptada y chico tiene que rescatarla. La historia de siempre del caballero destinado a cumplir decenas de profecías mientras realiza su misión de rescate y se convierte en el gran héroe de todos. Historia de tintes épicos trasladada al año 10.000 a.C. para gusto y disfrute de los editores de Inferno y demás herramientas de postproducción y efectos digitales.



Antes que nada, hay que decir que el guión es del propio Emmerich y de Harald Kloser. Emmerich ya escribió los guiones de casi todas sus películas anteriores (lo cual explica muchas cosas…), pero Kloser es un novato en la guionización. Es músico, compositor entre otras de la banda sonora de la primera Aliens Vs. Predator, amén de haber colaborado con Emmerich en El día de mañana y mucha música para televisión. Por supuesto, la música de esta película es también suya. Música tópica pseudo-épica y machacona con la que Kloser parece darnos a entender que desconoce la virtud del silencio como elemento musical de gran importancia.

Pero volvamos al guión, que algo tengo que reconocerle a Emmerich, y es que, en sus películas hay algún detallito, por ínfimo que parezca, que me suele gustar. En El secreto de Joey era el muñeco con mala leche, psicópata, adelantándose en 3 años a Muñeco diabólico en el tema de juguetes articulados poseídos; o en Stargate, convirtiendo la cultura egipcia en extraterrestre, de ahí sus grandes avances. En 10.000 retoma el Antiguo Egipto desde otro punto de vista. Y aquí podemos ver la solución a un gran enigma: los mamuts no se extinguieron por la caza de nuestros ancestros, ni por emanaciones de una supernova, como dicen algunos expertos. Los mamuts, señores y señoras, se extinguieron porque los egipcios los usaban para construir las pirámides. Y se les rebelaron, como Espartaco, pero eso es otro asunto. Ciertamente, es un detalle que el amigo Roland incluya estos alivios cómicos de vez en cuando, porque con esas tramas tan profundas el cerebro se puede sobrecargar y las sinapsis no funcionar correctamente.

¿Qué más decir? Predecible, laaarga… La realización estándar dentro de los estereotipos más grandilocuentes. Secuencias con grandes teleobjetivos para contarnos la inmensidad del paisaje, o la grandiosidad de las pirámides, secuencias de acción al uso, con planos poco arriesgados, y momentos descriptivos en que la cámara vuela sobre los actores infográficos. Los actores, casi desconocidos. El héroe, Steven Strait, tiene tres películas en su haber, la más famosa Sky High (2005). Ella, la damisela en apuros, Camille Belle, se metió ya en problemas al comienzo de El mundo perdido: Jurassic Park 2 (1997) y ha tenido una infancia ocupada como actriz secundaria. Luego está Cliff Curtis, el más conocido, con trabajos como Sunshine (2007), La fuente (2006) o La jungla 4.0 (2007). Y además, en la versión original, Omar Sharif presta su voz al narrador (ese extraño narrador que unas veces parece ser el propio protagonista, ya anciano, otras un completo desconocido, y en ocasiones un verdadero dios omnisciente).





Por último, los abundantes efectos digitales tienen una calidad dispar. Mientras en ocasiones sí que podemos llegar a creernos momentos o situaciones, en otros la carcajada está a punto de brotar, irremediable, al ver un Dientes de Sable fatalmente integrado en imagen, nada creíble, que debe de haber hecho el becario de turno.

Una maravilla, vamos.
publicado por Sandavito el 26 marzo, 2008

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.