Todo empieza en un pueblo en el culo del mundo, Barrow (lo podéis ver en el Google Earth, basta con poner Barrow, Alaska en el buscador), cerca del círculo polar ártico, y que durante treinta días no ven el sol ni en postales (menuda putada al que le toque en el trabajo el turno de noche). Con esta característica los vampiros están en la gloria, y aprovechan para ponerse las botas. El Sheriff Eben (Josh Hartnett), su esposa Stella (Melissa George) y un puñado de pueblerinos tendrán que resistir o sobrevivir hasta la vuelta del sol.
A groso modo, esto es lo que pinta la peli y el comic. La peli no es del todo fiel al relato dibujado y escrito por Niles y Templesmith, han eliminados algunos personajes (algunos fundamentales), y han añadido otros, han cambiado situaciones (en el comic Eben y Stella son una pareja feliz y por el amor lucharan para sobrevivir, en la peli estos dos ni se hablan). Pero lo peor es que dan rodeos para alargar una película que con ochenta minutos (incluso menos) hubieran bastado. Lo curioso es que el guión viene escrito por Steve Niles, y por lo que se ve, ha pasado un poco de su propia narración directa al grano. El guión fluctúa demasiado y esto hace pesar la película, sobre todo su parte central, que se hace eterna y aburrida.
