Este folletín amoroso realizado con gusto académico y con un reparto de lujo contempla casi todos los estereotipos o variantes de enamoramientos y amores.
Desde el incauto que no ve lo que pasa delante de sus ojos hasta los tortolitos que saben que son el uno para el otro nada más verse. Desde aquella que descubre algo nuevo en una mujer a otros amantes que comprenden a pesar de sus infidelidades se aman y desean.
Una película de tono agridulce y profundidad literaria, ya que la mayoría de los personajes y sus situaciones tienen la planificación y el tono de una novela romántica escrita a conciencia.
Eso si, cabe destacar el sobresaliente papel e interpretación del siempre soberbio Morgan Freeman: el hombre que todo hombre desea ser y toda mujer desearía como marido o como padre.
"El juego del amor" es un juego de equipos. No es posible escoger ninguno porque todos tienen grandes fichajes y una gran carrera, pero observar sin ser hincha hace que disfrutemos de una película esperanzadora, dolorosa y sobre todo romántica, muy romántica.
