La película no es imaginativa, salvo en un par de pequeños detalles, y los numerosísimos efectos especiales están realizados por ordenador y transparencias, de forma que no sorprenden lo más mínimo, no aportando nada a lo ya visto hasta ahora.
El humor, bastante chabacano y con diálogos poco graciosos, amén de algo ridículos, quieren dotar de un sano cachondeo a una historia llena de violencia y muerte. Sin embargo no lo logra, dejando frío al estupefacto espectador, que se siente en todo momento decepcionado por lo que está viendo.
Tan solo hay un momento verdaderamente conseguido, y este no tiene ni violencia, ni acción, ni ningún efecto especial. Se trata de la confesión del protagonista a su amada. Un momento sencillo que hace gracia y resulta creíble, sobre todo por la respuesta de la chica.
Tampoco está mal el momento de la cárcel y todo lo que acontece inmediatamente, con la subida en moto por el rascacielos y posterior descenso.
Por lo demás, mucho ruido y escenas anodinas, que llevan al cansancio, al ser, por si fuera poco, demasiado larga para lo que cuenta.
Y el final, claro está, preparado para una posterior continuación. No seré yo quien me alegre por ello.
Lo mejor: La confesión de la chica al protagonista.
Lo peor: El humor: chabacano. Diálogos poco graciosos...
