"Sumuru, una extraña y fascinante mujer, ha creado un ejército de mujeres que pretende dominar el Mundo. Y para ello tiene un único objetivo: acabar con la supremacía del hombre en la Tierra. Un agente Secreto del Gobierno es contratado por un multimillonario a quien le han secuestrado a su única y bella hija. La secuestradora no ha sido otra que Sumuru".
Inenarrable película del bueno de Jesús Franco, en su etapa de co-producciones con Alemania. Y en esta ocasión también con EE.UU. La cinta, si se ve solo la versión española, no deja de ser paupérrima.
Aburrida y tediosa como pocas, resulta una tontería de tomo y lomo.
Llena de los elementos que se repiten en la filmografía de Franco, como los zooms, los chorras diálogos, bella mujeres y no menos bellos paisajes (en esta ocasión de Río de Janeiro), el metraje va pasando con mucha más pena que gloria y sin apenas alguna escena bien construida.
Repito, no sé cómo será la versión que rodó Jesús para el extranjero, aunque algunos fotogramas que se ven por Internet dan fe de que hay erotismo y escenas algo subidas de tono.
Por aquí, por el Estado Español, nada de nada, monada. Tan solo sinsorgadas y escenas de lucha chapuceras y ridículas.
Menos mal que sale el gran George Sanders, que cobró una pasta (no se si mucha o poca) por hacer y decir dos cositas de nada, y la siempre simpática Elisa Montes.
Por lo demás, como no sea un poquito el diseño artístico de las celdas de la ciudad de "Fémina" (no, no es broma el nombrecito) o las escenas verdaderas del Carnaval de Río de Janeiro…
Una chapuza sin duda alguna, por más que se le quiera otorgar más calidad.
