El mérito de la película es, en gran parte, la elección de Vanessa Paradís y Daniel Auteuil para el papel de los protagonistas, porque juntos llevan el peso de la historia y desprenden una naturalidad envidiable.

★★★★☆ Muy Buena

La chica del puente

Elprimerhombre es humano y cuando vio La chica del puente, de Patrice Leconte, le surgieron emociones escondidas que no pudo reprimir. Y al mismo tiempo que lloraba con desolación, se le iba dibujando una leve sonrisa en su rostro.


Después de ver esta película me di cuenta de que no hay compasión más fuerte que la de sentir lástima por uno mismo, como le ocurre a la protagonista. Su vida transcurre sin ningún rumbo fijo, sin ni siquiera un atisbo de esperanza que ilumine su poco esperanzador futuro. Nunca ha elegido bien a los hombres, ni siente que haga nada de la mejor manera posible. Pero como comenta en la primera escena e insiste durante toda la película, hay gente que tiene suerte en la vida y ella jamás la ha tenido.

 

Por lo tanto, decide tirarse desde un puente al río Sena, no sin antes escuchar a un hombre que le intenta disuadir de que no lo haga, aunque con vano esfuerzo porque poco después se tiene que arrojar al agua para salvarla. Su salvador es un lanzador de cuchillos que le propone trabajar con él y ella prueba a seguirle ya que no tiene mucho que perder.


El mérito de la película es, en gran parte, la elección de Vanessa Paradís y Daniel Auteuil para el papel de los protagonistas, porque juntos llevan el peso de la historia y desprenden una naturalidad envidiable. En la primera escena, de unos ocho minutos de duración, ella está inconmensurable y de Auteuil no hace falta decir que es uno de los mejores actores europeos desde hace varios años. Su mirada enigmática hipnotiza a cualquier espectador.

 

La fotografía en blanco y negro, la dirección y el montaje son la otra gran baza. Y aunque, precisamente, en esta película no hay un fuerte ardor pasional, (aunque sí una misteriosa atracción entre los dos protagonistas, como en los momentos que Auteuil lanza los cuchillos, en los que se une placer y miedo), Patrice Leconte siempre ha tenido una gran sensibilidad a la hora de dirigir y de plasmar a la mujer en el celuloide. Sus películas reflejan una pasión carnal que desborda a los que la sienten. Nos transmite todo su fervor a la hora de contar bellas historias que están llenas de un amor irracional. Varios de los planos de “El Marido de la Peluquera”, “Monsieur Hire” o “El Perfume de Ivonne” son un regalo para la percepción, no sólo visual, sino por cualquiera de nuestros sentidos.

 

En definitiva, se podría decir que la filmografía de Leconte es la exaltación de las pasiones o los vicios.


Un saludo!

publicado por elprimerhombre el 5 marzo, 2008

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.