Delirious. Un cuento de hadas a la inversa

★★★★☆ Muy Buena

Delirious

Tom DiCillo se ha convertido por méritos propios en un director al que se le debe seguir la pista. A la inolvidable "Cofee and cigarettes"(2004), se une ahora "Delirious"(2007), destinada a convertirse con el tiempo en una referencia del cine independiente.

"Delirious" es como un cuento de hadas, pero justo al revés. En esta ocasión, no es una chica más o menos pobre la protagonista del asunto. Nos cuenta la ascensión de Toby, un entrañable vagabundo neoyorquino interpretado por Michael Pitt. Por una casualidad del destino conoce a Les Galantine (Steve Buscemi), un paparazzi del tres al cuarto que busca a toda costa la fotografía de su vida. Les acoge a Toby en su casa, y le "contrata" como ayudante, pero eso sí, sin pagarle un duro. Poco a poco se hacen amigos, sobre todo a raiz de la patética visita de Les a sus padres para enseñarles la que cree la fotografía de su vida, la imagen de un famoso saliendo de una clínica en la que se acaba de estirar el pene. Los padres de Les reaccionan de forma mojigata, tirando la revista que les ha llevado su hijo a la basura. Es después cuando Toby le dice a Les que no necesita a sus padres, y cuando comienza a ganarse un lugar en su corazón. El bocazas de Les, el que parece dominar cualquier situación, es en realidad un espíritu débil y delicado. DiCillo lleva magistralmente la relación entre los dos personajes. El maestro acaba resultando un medio perdedor, y el discípulo alcanza la gloria.

Toby conoce por otra casualidad a Karma (Alison Lohman), una estrella del pop, que cae bajo los encantos del vagabundo y le invita a su fiesta de cumpleaños, dándole además permiso para que lleve también a Les. Asistimos así a otra de las escenas cumbre de la película. Toby, debido a su plana y desinteresada personalidad, parece desenvolverse como pez en el agua rodeado de estrellas, entre las que destaca Elvis Costello, mientras que Les, gran admirador de Costello, no puede disimular su ansiedad, sus temblores, y acaba metiendo la pata, sacando su lado oscuro de paparazzi y haciéndole fotos al cantante. Gran escena.

Toby abandona a Les, que ha sido incapaz de no mostrar su lado oscuro de periodista a la búsqueda de la noticia. A través de la productora de una teleserie, Dana (sensual Gina Gershon, a la que vimos en "Casino" y que gana con los años, como los buenos vinos), comienza su papel en una teleserie, y su fama se dispara. Asistimos entristecidos a los patéticos intentos de Les por recuperar a su amigo, por recoger las migajas de la fama. La película tiene un final digno de pasar directamente a la historia del cine.

Tengo que reconocer que siento una fascinación especial por Steve Buscemi, que interpreta magistralmente a Les Galantine. Es muy probable que esta película, sin el, pasara sin pena ni gloria. Es un actor como la copa de un pino, con un rostro inolvidable y lleno de matices interpretativos. El universo entre cutre, kitch y surrealista que tiene montado el paparazzi en su apartamento es digno de una tesis psicológica. El personaje sobrelleva bastante mal la ascensión de su ayudante, y continuamente le recuerda que le debe su estatus, que fue el quien le presentó a Dana. Un personaje que en el fondo, muy en el fondo, es una buena persona.

La banda sonora, compuesta por éxitos del momento, y la ambientación, cuidadosamente elegida entre las zonas más desconocidas y grises de Nueva York, ayudan a crear esa atmósfera de cine independiente que, si no se mantuviera, podría dar lugar a pensar que estamos asistiendo a una anodina película del tipo cenicienta urbana.

Lo mejor: La personalidad de los personajes. La entrañable inocencia de Toby y la puñetera ambición, pero con buen fondo, de Les.
Lo peor: Nada
publicado por Felix el 26 febrero, 2008

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