Está bien llevada, es muy entretenida y sus aspectos románticos y terroríficos están bien ensamblados, lográndose una cinta estimable, que deja buen sabor de boca.
Pero lo hace, sobre todo, porque va claramente de menos a más, siendo su último tercio de puro horror, con sangre y muerte a destajo, entrando en el más macabro gore que se pueda ver.
Hasta entonces, lo cierto es que la narración es irregular, con buenos momentos, como "el duelo" entre los dos barberos, junto a otros que se dilatan en exceso como dos o tres canciones, que no por buenas dejan de ser muy largas y rompen el ritmo claramente.
A veces hay cierto estatismo, con bastantes cambios de planos, pero poca profundidad argumental. Otros, en cambio, son interesantes y nos van preparando para lo que vendrá al final.
Es amena y se nota que Burton ha estudiado la obra musical a fondo, pero la adaptación al cine no acaba de ser redonda, por algunos momentos algo planos y la final sensación de que podría haber estado inequívocamente mejor.
En fin, que está bien, pero a Burton se le puede pedir más.
Lo mejor: La dirección artística, el vestuario, las interpretaciones y música, así como el sonido.
Lo peor: Algunas canciones, aunque estimables, por su largura interrumpen el ágil ritmo impreso hasta entonces.
