Comedia romántica con todos los topicos y previsibilidades que eso conlleva, pero que a pesar de ello logra hacerte pasar una buena hora y media, y siendo tío o tía agradeces éste soplo de aire fresco en el mundo ya visto de las comedias románticas.

★★★☆☆ Buena

27 vestidos

Las cifras no mienten. Cuando una comedia romántica del calibre de “27 Vestidos” se posiciona entre los 3 primeros en la taquilla americana (por encima de Monstruoso) hay que plantearse un par de cosas: O la película merece la pena o la gente se ha vuelto loca. Porque en el tema de las comedias románticas lo hemos visto y revisto todo mil veces.  La película es más de lo mismo de siempre: engaños, celos, venganza, amor, odio, reencuentro, finales bonitos, etc…. Entonces, ¿por qué “27 Vestidos” ha tenido tanto éxito? Pues en parte gracias a la protagonista, a la televisiva  Katherin Heihl, (la de Anatomia de Grey), que como suele pasar en este tipo de películas la actriz levanta el film y le da personalidad propia, a la vez que sirve de reclamo para el público, tal como hicieron actrices como Sandra Bullock o Julia Roberts. Y a pesar de todo lo previsible que puede llegar a ser y todos los tópicos de las demás películas, podemos decir que la película no está mal. La trama es bien sencilla. Nos centramos en Jane (Heigl), una mujer idealista, romántica y completamente desinteresada, miembro perpetuo de un séquito nupcial cuyo propio final feliz no aparece a la vista ni de lejos. Toda su vida ha girado alrededor de hacer feliz a la gente y tiene un armario lleno con 27 vestidos de dama de honor para demostrarlo. Pero cuando su hermana pequeña Tess conquista el corazón del jefe de Jane, del que ella está secretamente enamorada, Jane comienza a reexaminar su estilo de vida de “siempre segundona…”. 

Pero como he dicho antes, ésta comedia romanticona, no se queda en el saco de “las demás”. A lo ser previsible a más no poder y al cúmulo de topicazos de las comedias románticas se le tiene que unir un diálogo chispeante y personajes y situaciones cómicas pero con trasfondo, en parte gracias a la guionista, que ni más ni menos es la guionista de “El diablo viste de Prada”. Así pues encontramos escenas y momentos bastante divertidos gracias a la actriz protagonista y sus celos o envidias, que hacen harán reír al más “macho ibérico”, poniéndole una sonrisa en la cara y haciendole mirar de reojo a su acompañante por si se ha dado cuenta de ello. Una vez más insisto, la película está bien, no se cae al pozo junto a las demás pésimas comedias románticas, pero tampoco es tan buena como para tirar cohetes. Digamos, que por una vez, una comedia romántica no es mediocre y se queda en la categoría de “no está mal”. No le demos más vueltas. Lo mejor es ella. Así de claro. No hace falta analizar a un desmejorado Edward Burns (como se ha dejado engañar para hacer esa película), ni el más que visto chico ideal para la chica protagonista (que típico!!!), ni a nadie. A Katherin Heihl le van este tipo de papeles y se desenvuelve en ellos como pez en el agua. En conclusión, ya que no se puede decir más de la película. Una comedia romántica con todos los elementos que eso conlleva (amor, odio, engaño, celos, envidia…), pero que a pesar de ello no se queda con las demás pésimas comedias románticas.

Pasas una buena hora y media en la butaca y siendo del genero masculino o femenino acabas agradeciendo que haya un soplo de aire fresco dentro de un genero tan visto como el de las comedias románticas. Y por cierto, si alguien lo está pensando: SI. Se llegan a ver los 27 vestidos en la película, uno a uno.

Lo mejor: Katherin Heihl y la frescura del guión.
Lo peor: Los personajes, la previsibilidad y los topicos de las comedias románticas.
publicado por Alex Baldoví el 21 febrero, 2008

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