Entre los intérpretes destacan dos nombres muy suculentos con una jovencita ELISHABETH SHUE que años más tarde saltaba al estrellato por LEAVING LAS VEGAS y el siempre estupendo TERENCE STAMP visto en los últimos años en producciones de toda índole como PRISCILLA o el halcón ingles.
Al filme le cuesta despegar a pesar que se ve con interés gracias al comportamiento de los animales que son las verdaderas estrellas de la función.
Cuando entra en materia no termina de encontrar el camino de la angustia, parece que se le podría haber sacado mucho más jugo al guión pues deja un vació en el espectador.
De todas formas buenas interpretaciones, fantásticas vistas, bien en sus aspectos técnicos desde la fotografía a la música y elegante puesta en escena.
Lo mejor: El dúo protagonista, elegantemente rodada.
Lo peor: Le falta más fuerza.
