La cinta es protagonizada magistralmente por Jeff Godbun “”The Fly”. Después de pasear en los noventas en sonados Blockbuster como “El Día de la Independencia” y "Parque Jurasico" cambia violentamente de giro para encarnar un complejo rol Adam Stein, un artista de circo judío que es encerrado en un campo de concentración nazi y al cual logra sobrevivir llegando a un acuerdo con un alto y extraño oficial que le salva la vida a cambio de entretener a los prisioneros judíos antes de su inminente entrada en las cámaras de gas y hornos crematorios. Pasa a ser una verdadera mascota de este perturbado hombre que tendrá una relación al limite de la locura.
Corre 1961 y Adam es uno de los sobrevivientes del Holocausto que residen en un centro en Israel. La película se estructura a través de diversos “flash back” el protagonista va teniendo en el centro de salud mental ubicado en medio del desierto israelí. Son notable dichos encuentros con su pasado filmados impecablemente en blanco y negro para trasladar temporalmente a los espectadores.Una vez terminada la guerra, Adam es parte del financiamiento e ingresa periódicamente al centro de salud ubicado en el desierto de Israel, donde conviven algunos que salvaron con vida del holocausto. La película no pretende ser esclarecedora sobre la historia, ni tampoco pretende ser un acto de reparación moral, escapa a cualquier cliché. Su motor es la de adentrarse a la vida de alguien que fue degradado en su vida y debe mostrarse a si mismo y los demás que a partir de su experiencia es capaz de darle cacería a sus propios fantasmas que no le permiten la coherencia necesaria del hombre brillante y lleno de vida que fue. El film es una coproducción entre Alemania/USA/Israel y fue adapta de la novela de Yoram Kaniuk. La resurrección de Adam parece que también corre para el protagonista Jeff Goldblum que siempre ha sido un buen actor y aquí logra un trabajo cargado de magnetismo imposible de de obviar.
