Desde pequeño he oído escuchar a mi padre eso de "en las guerras nadie gana" y una vez más y a la vista de esta película no puedo estar más de acuerdo, puesto que no hay ni vencedores ni vencidos, solo familias destrozadas, personas humilladas, y dantescos cadáveres en bolsas…
Entre los personajes (perfectamente plasmados por un grupo de desconocidos actores) tenemos toda clase de estereotipos, el latino (que aquí es el cámara de este documental), los flipados de la guerra, y el sensible, además de que entre todos se van intercambiando los roles según avanza la acción; por otro lado, De Palma incide demasiado en una especie de puritanismo en algunos momentos, y brutalidad en otros, dejando la cinta coja y, al igual que hizo Robert Reford en "Leones por Corderos" no llegando a implicarse del todo cuando debiera, y en otros momentos implicandose más de lo necesario.
Entre la venganza de unos y los ataques de otros se dedica a ampararse en una especie de pescadilla que se muerde la cola, y que desgraciadamente, plasma lo que, en pequeña (y gran estancia) es una guerra.
Tal vez lo mejor sea (y me quedo con una frase textual) "Mas vale tener una razón para que tu amigo muera en tus brazos, que no vele volar en un millón de pedazos"…
Resumiendo, otro prisma más de la temerosa y actual guerra de Irak.
Lo mejor: La sensación que te deja al finalizar la película.
Lo peor: Es inestable en su planteamiento.
