Cuando uno ve la “correcta” aceptación que tuvo la película uno podría dudar de su calidad. No la han calificado más allá de “buena”, la realidad es que al verla uno no puede más que calificarla como excelente, Hollywood se ha sentido tocado de seguro, imposible no darse cuenta de ello. Cada personaje tiene una singularidad que colabora al manoseo de la obra. Las películas son tratadas y comercializadas como cualquier producto, se las arregla en favor del dinero que se gana o se pierde y en medio, los artistas desesperados, los actores manipulados, las idas y vueltas, las sorpresas y las consecuencias. Algo queda claro en este revuelo: ¡nadie es feliz en un mundo que se vende como el más feliz!.
El mismo DeNiro en una entrevista de la revista Crítica digital aseguraba sobre este film: Creo que no sólo no es una exageración, sino que no es nada en comparación con cómo son algunas personas en este ambiente. Hay un montón de gente que está tan loca que decidimos no incluirla en la película porque serían realmente increíbles.
Una comedia negra, de esas que hacen reír y reflexionar, y luego angustiarse. Un film que pone nervioso porque uno siente que en cualquier momento alguien explota y la pantalla se llenará de sangre como el pobre perro que aterra al público en ese pre estreno con el que arranca el film. El título mismo es una genialidad; what just happened? (qué pasó?) nos habla de una vida que pasa inadvertida, que uno lucha por querer aferrar pero las presiones pueden más, el decidir lo correcto cuando tanta plata y “responsabilidades” hay en juego no es fácil. En el camino hay quienes desisten, quienes se enferman, quienes se endurecen y se vuelven monstruos crueles y quienes como nuestro protagonista, se resignan. Imperdible!.
Lo mejor: La actuación del genial Michael Winscott y Bruce Willis haciéndo de sí mismo.
Lo peor: La incomprensión con la que la han tratado.
