Tras mucho meditar he decidido que efectivamente me gustan más los Coen cuando se ponen serios. Si me preguntan que película de los Coen me ha gustado mas no pestañeo antes de decir que Muerte entre las Flores porque es violenta y atrayente por partes iguales. En medio ha habido algunas otras que merecen ser vistas y atesoradas en la memoria como O Brother! (donde descubrí que con George Clooney me podía reír y todo), El gran Lebowski o Fargo. Pero si tengo que decir a qué cinta se parece su nueva propuesta debo decir que parece un regreso a los inicios, lo cual, como podréis deducir tras esta presentación, es más a mi favorita y sin duda se lo agradezco.
La producción, dirección y guión es de los Coen y eso se nota, sobre todo en las diálogos que son capaces de sacarte una sonrisa a pesar de que sus temas y situaciones son de todo menos cómicas. Pero además hay algo en la cinta que se acerca a la belleza visual de Fargo, una especie de onirismo implicito en cada plano que da un acabado perfecto en tonos ocres y marrones.
Josh Brolin interpreta a un pobre don nadie que se topa en medio del desierto con los restos de un intercambio de droga, todos los participantes están muertos (o casi) así que decide que es una brillante idea coger el maletín con dos millones de dolares. Un ataque de repentina bondad hace que regrese al lugar justo cuando el asesino más pausado, meditado y tranquilo llega a escena. Empezará una cacería tranquila pero sanguinaria para recuperar el dinero y vengarse.
No podría acabar una crítica sin hacer un inciso en sus protagonistas que, aunque le haga un poco de menos a Bardem, son todos brillantes. Tommy Lee Jones me ha parecido extraordinario, después de una temporada en que no acababa de tenerle mucho aprecio se ha resarcido con creces, Woody Harrelson tiene uno de esos papeles que, no por ser cortos queda desmerecido, casi se atreve a robar escenas a sus compañeros sin pestañear y bueno, Javier en su segunda escena con las esposas ya deja varias cosas claras al espectador sin haber abierto la boca.
Eso sí, lo mejor de la cinta la botella-arma asesina, es tan útil que quiero una para el bolso.
