Soy Leyenda aprovecha la historia original para ir creando una película de tensión, donde reconozco que en algunos momentos llegue a estar tenso y expectante, ya que todas las escenas de terror, o al menos, con algún susto, están perfectamente diseñadas y rodadas. Me gusta la versión del guión que han construido, basándose sobre todo en un Will Smith que llena por completo la pantalla, sin hacérsenos pesado ni aburrirnos, y al que seguimos con atención e incluso preocupados. A ratos interesados por su lucha, y descubriendo poco a poco como es el New York del futuro. Por si faltaba algo, varios flashback nos van mostrando los primeros momentos de la infección surgida en base a unos experimentos médicos que buscan la curación del cáncer. Todas las escenas de esos primeros momentos de la plaga son absolutamente espectaculares. Pero es que si algo tiene Soy Leyenda es momentos espectaculares, algunos de ellos muy bien rodados. Esto mantiene al espectador atento, ya que con mucha habilidad, los vampiros tardan en aparecer, y además lo hacen de una forma muy dosificada, poco a poco, manteniéndonos expectantes sobre su aspecto, su inteligencia o su forma de actuar.
Y aquí llegamos al gran problema de la película. He leído en una entrevista a su director, Martin Lawrence, que este probo primero con actores con maquillaje haciendo de vampiros, y solo después opto por sustituirlos por efectos digitales. Y ese es el fallo. En vez de vampiros, aquí tenemos aliens con forma humanoide, que saltan y se mueven de forma absolutamente inhumana, y que estropean todo el efecto realista de la película. No solo son poco creíbles, sino que visualmente no me gusta nada.
Aun asi, podría salvarse la película, pero, y sin llegar a contar nada, os podría decir que el final es un poco decepcionante, quizá demasiado edulcorado, con lo que tras mucho rato disfrutando, acabas teniendo un pequeño bajón, justo antes de acabar la cinta.
Lo mejor: Espectacularidad, ritmo, tensión. Will Smith manteniendo la pelicula el solo, y haciendo que nos interesemos por su vida y todo lo que le ha pasado.
Lo peor: Pierde la idea de Neville como el malo para una sociedad nueva, y por supuesto, convierte a los vampiros en monstruos sin cerebro actuando en manadas.
