los giros sorpresa de la trama están ya muy vistos e increíblemente manoseados, y toda la carga pesimista del último tramo de la película es en realidad la norma en la mayoría de las historias pertenecientes a este subgénero en los últimos años

★★★☆☆ Buena

La británica Eden Lake (2008) es probablemente una de las películas de las que más he escuchado hablar este año, una que venía envuelta en un manto de hype que la catalogaba como la más brutal película de terror que nos podíamos echar encima, con unas irreales e inexplicables expectativas similares a las que en su momento despertó Wolf Creek (2005). Pues bien, al final ambas parecen haber tenido más de una cosa en común. La película, que cuenta los horrores vividos por una pareja atacada en su fin de semana por una pandilla de escoria adolescente, está sin duda bastante bien rodada y se hace progresivamente más cruel a medida que transcurre su metraje, pero es en definitiva algo que está mil veces visto y que difícilmente justifica el desmedido entusiasmo que ha despertado.

El principal problema de Eden Lake es que es exactamente igual a la mayoría de las películas de terror que vemos hoy en día. De haber llegado unos años antes hubiésemos podido impresionarnos ante un survival horror lleno de violencia y rematado con una losa nihilista sobre nuestras cabezas acerca de la maldad del ser humano, pero hoy en día, tras tantos exponentes similares (se me ocurren al menos diez ahora mismo), ya deberíamos estar bastante desensibilizados ante todo esto. No sólo la situación y los giros sorpresa de la trama están ya muy vistos e increíblemente manoseados, sino que toda la carga pesimista del último tramo de la película es en realidad la norma en la mayoría de las historias pertenecientes a este subgénero en los últimos años, así que el típico argumento del "aire fresco en medio de tanto happy end americano" se cae por su propio peso.

Lo que pasa es que nosotros como espectadores (aquí me incluyo) muchas veces caemos en el error de abrazar cualquier cosa por el solo motivo de no venir del circuito hollywoodense, sin prestar atención a que, en el fondo, nos estén sirviendo exactamente lo mismo que Hollywood nos ha estado empujando por la garganta los últimos años, sólo que en un acento diferente.

Pero hablemos también de cosas destacables: como decía antes, la película se va haciendo cada vez más cruel y logra mantener el suspense de una forma bastante eficiente, cosa nada fácil teniendo en cuenta que maneja (muy bien, eso sí) pocos recursos: desde el principio sabemos quiénes son los villanos y únicamente hay dos víctimas, quienes definitivamente se lo pasan muy mal enfrentados a los críos, que en la película están representados prácticamente como descerebrados monstruos fácilmente manipulables por el salvaje cabecilla del grupo. Si algo consigue la película muy bien es aumentar cualquier displicencia que podamos tener con los adolescentes urbanos actuales de las clases marginadas (intención que queda clara gracias a la presentación de la protagonista como maestra de escuela que "cree en los niños"), aparte de hacernos abogar en favor del porte legal de armas. Es verdad que, como típicamente sucede en estas películas, los personajes toman a menudo decisiones bastante absurdas e inverosímiles, y muchos de los toques de violencia se sienten gratuitos y con el único objetivo de explotar aún más la empatía del público con el personaje de la mujer y el desprecio hacia sus agresores, pero en fin, no es nada a lo que no estemos acostumbrados ya, y la verdad es que ese detalle no pasa de ser meramente anecdótico.

En fin, si uno es bastante joven o no ha visto muchas películas de terror en los últimos seis años, igual hasta puede considerar Eden Lake como una película sobresaliente. El resto me temo que no encontrará demasiados logros, ya que se trata de una cinta muy repetitiva y poco ambiciosa, así como bastante parecida a otros recientes trabajos británicos como The Descent (2005), con la que comparte escenas casi calcadas. He leído, por cierto, una gran cantidad de reseñas que comparan esta película con Funny Games (1997), cosa que creo no viene mucho al caso. Si bien las dos parten de una premisa similar (pareja acosada en un lugar idílico por desalmados jóvenes), las semejanzas acaban allí; Funny Games hacía, únicamente con el arma de la sugestión, una crítica hacia la violencia en los medios. Eden Lake hace a su vez una crítica a la violencia real, pero lo hace de una forma bastante explotativa, superficial y obvia. Aquí realmente no hay muchas reflexiones posibles, y al final la cinta únicamente deja al espectador rebosante de un muy fuerte y básico odio.

publicado por Hombre Lobo el 8 agosto, 2009

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

Desde 2005 muchocine es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.