Desde el primer momento uno se da cuenta de que Odette (para mi todo un descubrimiento la atractiva Catherine Font), es como cualquier vecina normal y corriente que tenemos en casa, con sus defectos y sus virtudes, con una alegría innata por muy mal que la vayan las cosas, además de unas estupendas ganas de vivir, y que inyecta al resto de personajes ese toque de optimismo que la cinta necesita, y es que estamos ante la típica película que "deja poso" y buen sabor de boca una vez terminada.
Es cierto que el resto de actores son normales, para mi todos completamente desconocidos (ya he dicho que estoy poco puesto en cine del país vecino…), aunque también es cierto que ya podían aprender en España a realizar películas de esta envergadura, será tal vez que la ley de cine francés funciona y la de España no es más que una cantinela llora migas de 4 mequetrefes que quieren barrer para casa sin saber muy bien como coger la escoba.
Dejando a un lado mi cada día más patente manía hacia el cine español (si ej que…) destacar no solo la excelente planificación de las escenas (muchas de ellas números musicales), además del argumento, que es simple (muy simple) pero a la vez excelente también, y ese final que aunque manido y consabido desde el principio no deja de sorprender.
En fin, productores españoles tomen ejemplo de Francia y láncense a hacer películas de este tipo, el público y sus bolsillos lo agradecerán.
Lo mejor: Catherine Font, que enamora a la cámara como Odette y ese aire de buenrollo que la cinta imprime en el espectador.
Lo peor: Algunas veces peca de simple y en algunos momentos se ve venir el final...
