También es cierto que la sombra de Luc Besson, aqui productor de la cinta, es alargada y ese tufillo a cine de acción centro-europeo acompaña la película, y la llega incluso a lastrar en algunos momentos, dejando a un lado la acción made in USA que podría necesitar, para quedarse en un risible experimento que una vez mas, basado en un videojuego, uno no puede hacer más que suspirar y murmurar para que el sufrimiento dure lo menos posible.
A Xavier Gens, director frances de la cinta parece importarle poco su personaje, y en esta, su primera película se dedica a pasearlo en cualquier tipo de situacion vista con anterioridad, y es que Hitman pasa de ser un agente al mas puro estilo 007, a un mercenario de las películas de Stallone, Schwarzenegger e incluso Van Damme en sus mejores tiempos.
Hay que haberse pelado el culo viendo cintas de acción asi como los pulgares en cientos de videojuegos (de lo primero vale, de lo segundo no es mi caso), para comprobar que la cinta de Gens no está entre lo más destacado del género, con un argumento tan sosamente mal encarado (acaso un calvo, trajeado y con un código de barras en la parte trasera del craneo no es localizable), que uno se pregunta como narices alguien, con 2 dedos de frente puede darle un poco de verosimilitud con la realidad, por mi videojueguil que esta sea, y no basta con poner una imagen del juego para que veamos que así es.
Resumiendo, que tampoco me quiero alargar en exceso, una adaptación más de un videojuego tan olvidable, como poco apetecible.
Lo mejor: Que no dura mucho (hora y 28 min que pasan volando)
Lo peor: Es mala hasta aburrir.
