Película entretenida, visualmente atractiva al principio, con buenos momentos de drama, algunos de suspenso bien logrados y una moderada cuota de acción, que hacen que se mantenga el interés hasta el final. Recomendable para pasar el rato.

★★★☆☆ Buena

Soy leyenda

Supongo que en primer lugar habría que destacar que esta es una película basada en una novela de Richard Mastheson (para los que no sepan quien es … es el hijo del viejo Matheson), la cual, además, ya fue llevada al cine con anterioridad en un par de oportunidades en adaptaciones tales como "El último hombre sobre la Tierra" de 1964, y "El último hombre vivo" de 1977 (Si, si … esto lo saqué de Internet … ¿Y qué? … Tampoco tengo que saber todo de memoria).

Aclaro esto porque, por ahí, alguno medio papanatas no se acuerda que ya leyó el libro o vio alguna de las anteriores películas, y va a verla entusiasmado esperando encontrarse con algo nuevo, después se va dando cuenta de que ya sabe todo lo que pasa y como termina, y me va a terminar puteando a mi por no avisarle.
Hecha esta salvedad, y para aquellos que realmente no tienen ni idea de que se trata el asunto, pasemos directamente a ver mas o menos como viene la historia.
Resulta que un buen día, así como medio de pedo, unos médicos genetistas andaban boludeando en el laboratorio dele modificar virus, y de golpe se avivan de que uno de esos virus modificados era capaz no solo de detener, sino que hasta de eliminar las células cancerígenas.

Se quedan así medio pasmados mirándose unos a otros y diciendo "¡¡Uuuhhh boluuudooooo .. Podemos curar el cancer mannn!! y ahí nomás re atropellados dan a conocer su descubrimiento al mundo, a tratar gente enferma, y a planear que van a hacer con la tonelada de guita que van a ganar.

Sin embargo, como suele suceder con la medicina oficial, científica, alopática, o como quieran llamar al negocio ese, las cosas no salen como estaba previsto, y aquello se se vendió como una salvación y una esperanza, termina poniendo a la raza humana al borde mismo de la extinción.

Sucede que, al final, el virus te curaba del cáncer, pero con un pequeño efecto secundario consistente en convertir al paciente tratado en una especie de zombie medio vampiro, pelado, gris, bastante bruto, con muy mal carácter y que no sabía cuidar la ropa (incluso en el prospecto de la vacuna decía: "Efectos secundarios: cefalea, eczema, prurito, mareos, vómitos, somnolencia, conversión a vampiro zombie y, eventualmente, malestar estomacal", pero en el apuro parece que nadie lo leyó).

El virus, encima, se contagiaba por contacto y por aire, por lo que entre los zombies que mordían y los que andaban resfriados estornudando por ahí (porque la vacuna era para el cáncer, no para el resfrío) hubo una propagación masiva indetenible.
Desesperados por la macana que se mandaron y, sobre todo, presas del pánico por la cantidad de juicios por mala praxis que se les iban a venir encima, los médicos de inmediato se pusieron a trabajar buscando una cura que revirtiera el proceso pero, por desgracia, el virus era mas contagioso que el bostezo y al poco tiempo, ellos, al igual que la mayoría de los habitantes de la Tierra, sucumbieron a la infección que se expandía, incontenible, por todo el planeta.

De esta manera, tan solo tres años después del accidente, uno de los médicos, el Dr. Robert Neville es el último hombre normal (o al menos eso cree él) sobre la Tierra, ya que un factor misterioso en su sangre lo hace inmune al contagio.
Debido a ello, presa de un cargo de conciencia que le taladra la cabeza día tras día y le impide abandonar la ciudad donde todo empezó vive, en compañía de su fiel perra Samantha, obsesionado con encontrar la cura para esa enfermedad y remediar de alguna manera el quilombo que ayudó a crear.

Como si eso fuera poco, encima el pobre tipo este solo puede moverse con libertad únicamente cuando el sol brilla en el cielo, ya que al caer la noche el mundo le pertenece a los infectados vampíricos que, dicho sea de paso, le tienen bronca y andan dele buscarlo por todos lados para fagocitárselo con fritas.

Para colmo los zombies estos no son como los de otras películas así medio pavotes que caminan despacito arrastrando las patas, sino que son mas ágiles y vivos que la mierda. Pueden trepar, correr, saltar, sumar, restar, coser, bordar, y abrir la puerta para ir a jugar.
Todo esto hace que el muchacho ande por la vida medio cucú, se haya vuelto antisocial, bastante paranoico, le hable a los maniquíes (y hasta le tire onda a uno) y se vaya sin pagar de los restaurantes.
No obstante, aún continúa manteniendo la esperanza de encontrar otros "sobrevivientes" sanos, y por ello cada mediodía envía un mensaje radial desde un muelle, intentando contactar a alguien con onda que le haga el aguante.
Sin embargo, la cosa se complica de verdad cuando Neville un día, en una de sus incursiones para capturar infectados vivos para experimentar en ellos los proyectos de sus vacunas, se manda la macana de agarrar justo a la que parece ser la novia, amante, o levante ocasional del capo de los zombies.

Al darse cuenta, el monstruo este se pone como loco (porque será zombie pero también tiene sentimientos), lo ve a Neville y le grita así medio asomándose por un agujero "¡¡¡Ggggggrrrrrruuuuuuuuuuurrrrrooooooaaaaarrrrrrrgggggghhhh!!!" (que en idioma zombie-vampiro quiere decir "¡¡Eeehhh loco!! ¿¡Qué hacés!? ¡Te estás llevando a mi mina boludo! Largala porque vas a cobrar gil eh… Te estás zarpando puto eh …").

Neville lo ignora, le hace un gesto obsceno mientras dice "Agarrame esssta", y se va.
Y ahí si, se pudre todo mal.

Porque una cosa es que el chabón haya metido la pata y te haya convertido en un monstruo horrible que no puede estar al sol, pero otra muy distinta es que encima te secuestre la minita para hacerle cosas raras.

Eso en cualquier barrio significa guerra loco. Bien, de eso mas o menos se trata la historia. La película es entretenida, vistosa (sobre todo al principio con esos paneos de una Nueva York desierta, medio arruinada y casi selvática), con buenos momentos de drama, algunos de suspenso bien logrados y una moderada cuota de acción, que hacen que se mantenga el interés hasta el final (el cual, para mi gusto, se podría haber laburado un poco mas).
La creacíon de los vampiros zombies es digital en muchos momentos y, sin ser algo descollante, no defrauda (fisonómicamente me recordaron al Boogeyman de la película homónima, pero como la ví hace bastante no podría confirmarlo) y, sin dudas, lo mejor del caso como dije antes, es el hecho de que en este caso quisieron hacerlos mucho mas dinámicos y peligrosos, mostrándolos mas como amenazantes predadores que como muertos vivos medio bobos.
En cuanto a las actuaciones, obviamente todo se sostiene en la figura de Will Smith en el rol del Dr. Robert Neville.
Acompañan Dash Mihok como Macho Alfa (el capo zombie), Alice Braga (quien, por si les interesa, es la sobrina de Sonia Braga) como Anna, Charlie Tahan como Ethan, Salli Richardson como Zöe, y Willow Smith (la hija de Will Smith) como la hija de Robert Neville.

Merece una mención especial la deslumbrante actuación del perro, que realmente se lució en cada una de sus apariciones, jamás equivocó la letra (sobre todo porque solo debía decir "Grrrrr" y "Guau guau" pero la entonación fue perfecta), y en cuya escena cumbre consiguió emocionar hasta las lágrimas a toda la platea.

La cinta estuvo dirigida por Francis Lawrence, quien también dirigió no hace mucho la película "Constantine" con Keanu Reeves.

Calificación: 3 Renegados (Buena. Nada del otro mundo, pero llevadera, entretenida, con un poco de todo y la duración justa. Recomendable para pasar el rato).

Recomendaciones: Si a Ud. le gustan las películas de ciencia ficción que plantean cosas que podrían llegar a pasar si seguimos jodiendo con la genética, vaya. Va salir satisfecho y re paranoico.

Si a Ud. las películas de zombies que comen gente no le gustan, igual vaya. No sea cagón y hágase hombre. Igual esta no es de esas.

Si Ud. es de los que aún está trabajando en la ciudad, viajando apretado en colectivo y tratando a diario con miles de personas que lo molestan, vaya, y sienta envidia por el protagonista que tiene toda la ciudad desierta solo para él (y diga si no le gustaría estar así).

Si Ud. espera ver en esta película alguna minita mas o menos potable en pelotas, no vaya. No hay nada.

Bonus Track Curioso: Hubo un intento de adaptación en nuestro cine nacional de la novela de Matheson en 1989. Iba a llamarse "Que cagada me mandé con la vacunita" y la dirigía Gerardo Sofovich. Lamentablemente nunca llegó a terminar de filmarse por problemas de presupuesto.
Lo mejor: Las panorámicas de New York desierta y con un aspecto casi salvaje.
Lo peor: Algunos lugares comunes en el guión y el final.
publicado por Renegado el 11 enero, 2008

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