El reparto es de lujo, todos muy reconocidos en el mundo del cine, destacando para mí la actuación de William Macy. Su temática es interesante, pues pensar en unos “cincuentones” que se quieren dar una “canita al aire”, puede ser muy identificador para unos, reflexivo y motivante para otros. Quién acaso no llega a esa etapa de la vida, donde probablemente muchas cosas se han dejado por hacer, donde lo cotidiano lo absorbe o sus prejuicios y temores no lo dejan, en pensar en darse ese chance de pasar un buen momento junto a viejos amigos. Pues de ahí entonces, sale este argumento, cómico, loco y algo diferente. El filme entonces basado en esta idea, crea 4 personajes: uno odontológo, otro un desempleado, otro un programador de computadores y el último un experto en seguridad, todos con un mismo denominador; oprimidos por las presiones de la vida cotidiana, deciden acudir entonces, a una cita con si mismos, dejando a un lado, sus familias, sus hijos, sus trabajos, para empreder en sus motos un viaje sin igual, único y probablemente irrepetible. ¿A quién acaso no le gustaría hacer lo mismo, en cualquier momento de su vida?
Son muchos los momentos en lo que realmente te sueltas a reir casi sin parar. Dado el género, este es un gran acierto de la cinta. Finalmente para ser honestos, no la recomiendo ir a ver a cine. Como siempre les digo, en estos casos, esta es para disfrutar en casa
Lo mejor: La idea central
Lo peor: Aunque el tema base es universal, las situaciones para llevarla a cabo son típicamente gringas (poses, atuendos y demás)
