Las crónicas de Riddick

Segunda de las aventuras del ¿héroe? Riddick, que comenzó su andadura en la entretenida serie B "Pitch Black".

Aquí, siguiendo con el personaje tenemos hechos muy diferentes, es decir, no es una continuación sino que simplemente se aprovecha el mismo personaje para contar otra cosa, aunque, lógicamente, David Twohy, su creador, continuamente hace referencia a su pasado (viéndose incluso escenas de Pitch Black) para mostrarnos su evolución y su procedencia, su origen.

En "Crónicas…", se nota que hay más presupuesto, y se emplea sobre todo en la dirección artística y los efectos especiales. Lo normal en este género.
La dirección artística es irregular, aprovechándose incluso (me ha parecido a mí) decorados de la primera. Pero los interiores de las naves están muy conseguidos.

En cuanto a la historia propiamente dicha, que es lo que a mí me interesa siempre en una película, tiene de todo. Desde momentos de relleno con fantasmadas (uno se cansa un poquito de que al protagonista sea casi imposible tocarle un pelo en las peleas y si se consigue, a pesar de los brutales golpes, no se le haga más que alguna heridita sin importancia) e incongruencias guionísticas a tutiplén, hasta escenas bien filmadas con tensión y sentido del espectáculo. Todo ello hasta llegar a un, para mi gusto, satisfactorio final, ambiguo e ideado para una tercera parte, por supuesto.

Las interpretaciones, en líneas generales, son normales aunque esforzadas, aunque contemplar a Thandie Newton es una gozada. Siempre buena actriz, cada película más guapa. A destacar los diálogos entre el personaje de  Newton y su marido, que me recuerdan, y no es broma, a páginas shakesperianas; y sobre todo al personaje del Purificador. Un personaje curioso y muy bonito, ejemplarmente interpretado por Linus Roache.

En resumen, irregular y mejorable pero entretenida, aunque algo caótica. Esperaré (no tengo ninguna prisa, la verdad) la tercera parte.
publicado por Iñaki Bilbao el 18 noviembre, 2007

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