Leonardo Sbaraglia, actor al que tengo en estima, intepreta aqui, tras una excesiva narración (me aburren las películas donde el narrador cuenta tantas cosas que no poco tiene que adivinar y ahondar en la misma…), la historia de un excéntrico profesor de economía que al ganar un concurso se arruina, al no poder mantener los costes de los premios que recibe, vemos su metamórfosis (excelente su actuación), hasta que se vuelve completamente loco…
Por otra parte tenemos a un plantel de secundarios, encabezados por Fernando Cayo (igual de mal que en la reciente "El Orfanato"), Chete Lera, que siempre hace el mismo papel, o el grupito de actores televisivos de turno.
No me gusta su narración, mezclando el orden, intentando alternar realidad y sueños y donde a uno se le queda una extraña cara, al no entender que se le está contando en ningún momento del metraje; llama la atención que apenas haya banda sonora, 2 o 3 temas y pare usted de contar.
El final, aunque esperando y previsible desde el principio no consigue revolver conciencias, lástima en una película donde uno intenta profundizar en los peligros de ser rico o pobre, y de como hay que disfrutar, que narices, de lo que uno tiene entre manos.
Una cinta, que, se unirá a todas aquellas que, al igual que "Wall Street" y "Armas de Mujer", se verá en las clases de economía, más por hablar de Keynes que por otra cosa.
Lo mejor: Sbaraglia.
Lo peor: Su apretado ritmo narrativo.
