La película trata sobre sobre John McClane, un policia de Nueva York, al que se le encomienda una sencilla misión, llevar a comisaría a un hacker informático. En estas, un grupo terrorista trata de asesinar a este último, por lo que comienza un aluvión de mamporros, tiros, persecuciones, etc, alrededor de un ataque total terrorista basado en la conectividad global y la dependencia que tiene la sociedad moderna de las telecomunicaciones y la informática.
Vamos a ver, la película comienza bastante bien, que no te has sentado en la butaca y ya han muerto unos cuantos. La temática me gusta, con un guion tecnológico sólido. Conforme la cosa va avanzando, empezamos a hacer unas pocas de aguas, pero como el nivel mamporriano aumenta exponencialmente, pues no pasa nada. Tenemos las habituales fanfarronadas de John McClane que, junto a los chiste de machotes, hace desbordar la testosterona en las sala. ¿Qué podemos decir malo? Yo nada.
Resumiendo, película de un heroe análogico dentro de un mundo digital. Mamporros, diálogos testorénicos y tecnología, mezclado, agitado y cocteleado. Pura diversión.
Besitos.
P.D: Cierto es que la escena del avión es un pasote, pero ¿qué más da?
P.D.2: El uso de efectos especiales no es el habitual. Me atrevería a decir que la mayoría de escenas son de especialistas, lo que le da un valor añadido, al menos para mí.
P.D.3: Vale, la frase del héroe analógico no es mia, ¿pero a que he quedado como un señor? Jajaja.
Lo mejor: Que cuando termina te das cuenta de los efectos nocivos de la cocaina.
Lo peor: Que no salga Nuria Bermúdez en pelotas en toda la película.
