Un rendido y doloroso homenaje a todas aquellas personas que dieron su vida por unos ideales y amor al trabajo bien hecho, y que teniendo por estandarte a la verdad, trataron de averigua las causas, conexiones y ramificaciones del cáncer de terrorismo que asolaba y sigue asolando al mundo entero.
Winterbottom, emplea su particular ritmo narrativo, esto es, a trompicones, medido, cuidado durante gran parte del metraje, sobre todo en las escenas intimistas y cotidianas, llenas de gran sensibilidad, y explosivo en las escenas de acción (las diversas redadas de la policía y ejército pakistani). Y consigue con ello gran veracidad, dotando de realismo y capacidad de convicción a la desoladora historia, con momentos de cariño y amor, y otros de violencia y crueldad, aunque nunca la veamos explícitamente.
Excelente puesta en escena, que se ha dicho por ahí que tiende a la frialdad, aunque yo no estoy de acuerdo con ello. Es posible que no llegue a emocionar, pero es que Winterbottom huye como de la peste de la lágrima fácil, aunque sus minutos finales podrían a contribuir a ello, pero más por la intrínseca fuerza de las imágenes, que porque el director los busque a toda costa.
Buenas interpretaciones, sobre todo de Irfan Khan, como El Capitán, y de Anjelina Jolie, muy sobria excepto cuando ya no puede más. A mi modo de ver, no se trata de un film soberbio, pero sí bueno, con buen montaje y excelente banda sonora y fotografía, que consigue lo que pretende, rendir un homenaje a las personas que he citado al comienzo del comentario y exponer los duros días de una mujer que ha perdido a la persona que más quiere.
Lo mejor: Sus momentos intimistas y cotidianos (ese niño, siempre presente) y su tercio final.
Lo peor: Nada rechina, aunque habrá gente a la que no le guste el ritmo narrativo.
