Sinceramente tenía ciertas reservas hacia esta película, no sé porqué motivo, me producía la sensación de incomodidad que me produjo algo tan lamentable como “Más de mil cámaras…” (desde ya prometo no prejuzgar el cine de terror español) y al comenzar la película uno esperaba que tarde o temprano se metieran en “harina”, ya que, si la cinta tiene una pega es la lentitud con la que se desarrollan los acontecimientos y la primera confusión inicial; una vez que la presentación de personajes y la explicación de la trama todo es mucho más fácil de entender, y de digerir.
A nivel interpretativo destacan Silke (que esta vez no enseña los pechos), Jorge Casalduero y Julio Perillán (este último ha tenido la amabilidad de venir a debatir la película con nosotros nada más acabar la proyección), cierto es que Perillán esta completamente desconocido, con barba, sin gafas y extremadamente delgado, y a años luz de como es él en persona, Silke bastante más seria y enigmática y Jorge Casalduero (me he pasado buena parte del metraje pensando en su parecido con Fran Perea), además de la joven Nadia de Santiago (“Alatriste”) otra de las que me he tirado buena parte del metraje intentando saber donde narices la había visto antes.
Elio Quiroga compone una cinta oscura, que juega al despiste con el espectador, que consigue meter el mal rollo en el cuerpo casi desde el primer minuto, que no recurre a los típicos tópicos de siempre, y donde aparecen desde los bichos (genialmente recreados digitalmente) hasta Zombis, aunque ni la película es de bichos, ni de Zombis, sino que ambos son una mera excusa argumental para una cinta que acaba dándote un puñetazo en el estómago del espectador.
Admito, y debo decirlo con cierto sonrojo, que esperaba otro tipo de final, más light, más de bombo y platillo, vaya, mas hollywoodiense, me he encontrado con un final que, en parte y como ya he dicho golpea (dentro de su género fantástico sci-fi) la conciencia del patio de butacas.
Resumiendo, que tampoco me quiero alargar demasiado, una buena propuesta de cine fantástico, que, venida de España nos aventura, personalizada en Elio Quiroga, algo interesante y unas pautas que podrían marcarse o seguirse en el futuro.
Lo mejor: Los actores y la trama, tan oscura, fría y bien llevada.
Lo peor: En algunos momentos parece simple, y el final golpea la conciencia.
