El argumento y su planteamiento es curioso, aunque, se nota demasiado su traspaso de novela a guión cinematográfico, vaya, que ese tipo de libros de “historias separadas” y que tanto gustan a las adolescentes, aqui se materializa en una película sosa pero que recaudó en taquilla un buen “puñado” de $ dando pie a una secuela con casi el mismo reparto.
Intenta, de alguna manera tener ciertas dosis de dramatismo, aunque llegan a ser un poco bochornosos, y aunque, en todas las casas se cuecen habas, o, mejor dicho, problemas tenemos todos, aquí parece que en algunos momentos las desgracias parezcan cebarse (y de que manera) con las protagonistas, sin separar drama de comedieta fresca veraniega.
En fin, aunque hay quien la tilda de 8ª maravilla del mundo, a mi me pareció “una de tantas” olvidable al más puro estilo cinematográfico.
Lo mejor: America Ferrera, la mejor de todo el reparto.
Lo peor: La estupidez más supina al mezclar dramatismo y comedia a partes iguales (en algunos momentos uno no sabe si reír o llorar).
