Y es que si algo tiene Planet Terror es que en ningún momento se toma en serio a si misma, y el director aprovecha la oportunidad para meter escenas de acción, ya no imposibles, sino completamente impensables, diálogos a cual más chorra y algunas frases memorables metidas con calzador y sin sentido, y sobre todo una puesta en escena y unos efectos especiales deliberadamente cutres y caseros. Hasta los actores actúan mal a propósito, y además remarcar que tiene un par de cameos memorables.
Ante tal perspectiva uno no se extraña de que el fracaso comercial haya sido sonoro y es que Planet Terror es como un mal chiste que siempre explicas con tus amigos y que siempre hace gracia y se entiende entre ese reducido grupo que sabe de que va la cosa mientras el resto de gente se mira extraña y se preguntan donde coño esta la gracia si el chiste es viejo y malo. Así es esta película, un chiste malo que solo los aficionados al género sabremos entender, encontrarle la gracia y disfrutarlo como lo que es, una película mala, pero que en realidad no lo es, ya que es lo que quiere ser, y aquí es donde reside su grandeza. Claro está, que el que se acerca al cine sin tener mucha idea de lo que va a ver y espera ver una película de acción o de terror tópica y se encuentra ante tal disparate, pues es normal que no le haga ni puta gracia, y es que seguramente no se ha enterado de que va el chiste.
Lo mejor: Que un guión y una pelicula de estas caracteristicas hayan podido tener salida en los tiempos que corren.
Lo peor: Que visto el resultado pasara mucho tiempo antes de que un estudio se atreva con algo de tales caracteristicas.
