La película trata sobre unos animales que viven en una gran ciudad de un moderno país. La estrella del zoo es un León un poquito orgulloso, que todos los días hace un show de rugidos y poses. Su mejor amigo es una cebra, que ni es tan artista, ni tiene ganas de vivir donde vive. Ella quiere vivir en el mundo salvaje y divertirse. Luego aparecen unos pingüinos que son graciosísimos a la par que cabrones. Unos monos que no se bien lo que pintan pero que tienen su puntillo. Y una girafa llorica con una hipopótama que es la única cuerda de toda la historia. Y luego les pasan cosas y al final termina bien porque es una película para niños. Ale.
Como bien digo, la película es para niños. No es como Shrek o Los increibles. Esta es para niños niños. No salen bichos feos que den miedo, no hay sustos, no hay conversaciones complicadas, ni nada de nada. Así que si os gustan las películas de animación para mayores, ni se os ocurra ir. A mi personalmente me gustó. La trama principal es un poco rollo y moralista, pero las tramas secundarias son buenas. Los pingüinos son cachondísimos, y un poquito cabrones. Por cierto, me recuerdan a cierta folclórica, no se porqué. Y la aparición de los lémures es grandiosa. En sí son bichos estúpidos, pero tienen una canción que es muy pegadiza. El león y la cebra son bastante sosos. A la cebra la filetarías y al león le darías una patada en la entrepierna.
Resumiendo, si tienes chiquillos pequeños, llévalos a que vean animalitos y colorines en la pantalla. Si no es el caso, no gasteis el dinero, a no ser que tengais una mente tan infantiloide como la mía.
Besitos.
P.D: Que gracia me hacen los problemas del león porque tiene hambre y se quiere comer a su mejor amigo. Y para resolverlo, se comen a los peces. ¿Que coño les han hecho a los peces? Podrían haber hecho al león vegetariano y dejar en paz a los peces. ¿Y cuando se comía en el zoo los jugosos filetes? Ay, que engañamos a los niños con tonteces. En fin.
P.D.2: Saludad y sonreid. Saludad y sonreid.
Lo mejor: Algunos momentillos de enredo muy simpáticos, con el siempre eficaz Antonio Ozores y su zona muerta.
Lo peor: El lagrimeo y el pasquín patético y fuera de lugar.
