La película trata sobre la ocupación alemana de Lituania, concretamente de un ghetto al mando de un joven oficial nazi. En su esfuerzo por mantener su parcela con los mayores ánimos posibles (y en el de los judios por hacer productivos a los actores) para tener una buena convivencia decide reabrir el teatro, para que todos los artistas judíos puedan seguir con sus interpretaciones (y de paso no amtarlos). Por otra parte, un avispado judío, abre un negocio con los nazis para reparar los trajes que vienen del frente. Y os juro que la película va de esto.
Bueno, mira que no me hacía mucho ver esta peli, que las de pena no me gustan. Pero esta me pareció muy interesante. De entrada, no es una película especialmente dura, si no que transcurre con una especie de calma que te hace esperar lo peor. La ambientación resulta “curiosa” sin grandes decorados, pero suficientemente efectivos (la mayoría de la acción se desarrolla en el teatro). Los personajes interpretan papeles muy diversos, y extraños, siendo el culmen de todo la chica marioneta.
Resumiendo, película sobre uno de los ghettos nazis en Lituania durante la ocupación de la Segunda Guerra mundial. Muy interesante de ver, con su punto de tensión que se mantiene y que termina estallándote en la cara al final. Que sepas que puedes llorar.
Besitos.
Lo mejor: La cantidad de sustancia que esconde cada fotograma.
Lo peor: Realmente, nada.
