Continuación de las simpáticas aventuras del indio Winnetou y su amigo Old Firehand, entretenidas adaptaciones de las inmortales obras de Karl May. Aquí, las riendas de la película está en manos alemanas, con lo que la calidad baja considerablemente.
Es pobre, pero graciosa. No están ni Granger, ni Barker, pero está Cameron, un simpático actor que en los años cuarenta y cincuenta hizo algunos buenos papeles de rudo vaquero.
Chistoso guión. Bonitos paisajes yugoslavos.
Lo mejor: Los preciosos paisajes yogoslavos.
Lo peor: Su pobreza argumental.
