Una estupenda, pequeña, pero para nada simple, e infravalorada película, que sin duda se merece más aplausos de los que ha recibido (bien pocos).

★★★★☆ Muy Buena

Dame 10 razones

No sé el motivo por el cual siempre me han encantado las road-movies. Y tampoco es que haya visto tantas, pero cuando veo alguna de ellas, me produce una sensación de aislamiento brutal. Dame 10 razones (10 artículos o menos, traduciendo el título original, mucho más sugerente) no es que sea precisamente una road-movie como las que estamos acostumbrados a ver, pero de alguna manera, ya sea porque los dos protagonistas (casi absolutos) van en un coche durante bastante rato o porque el mensaje del film es como un viaje en coche. Sea lo que sea, parezca lo que parezca, el film de Brad Silberling consigue lo que muy pocos consiguen (y muy pocos lo intentan): mezclar muchos temas y haciéndolo de manera excelente en tan solo 75 minutos.

En el cartel aparece una reseña sorprendente: “Tú eres quién conoces”. La película, de una manera u otra, viene hablando de esto, precisamente. Dos personas más bien aisladas de la realidad (quizás no tanto como en la estupenda Lost in Translation) se cruzan por el camino y, a medida que pasan las horas del día, se van conociendo más y más hasta llegar a sentir un amor mutuo. Así, a simple vista, la idea básica del film puede parecer demasiado clásica, pero os aseguro que Silberling traspasa su propio guión a imágenes con una originalidad y sensibilidad desbordantes, tanto que a veces parece que estés con los protagonistas viviendo lo que ellos están viviendo. Podrá parecer que de tan corta que es la cinta sea menos profunda. Pues no señores, sino todo lo contrario. Miren, Spider-man 3 duraba aproximadamente el doble que Dame 10 razones, y ésta, sin embargo, contiene dosis de inteligencia y moralejas a raudales. Y es que hay que saber dirigir, hay que saber escribir. Y Brad Silberling, en esto, es un maestro (¡olvidémos sus anteriores trabajos, exceptuando El compromiso!). Su divertido y triste film tiene varias escenas realmente prodigiosas, como cuando los dos protagonistas se preguntan mutuamente “los diez artículos o menos” (esas 10 cosas que les gustan y las que no de su vida). Allí, en esa maravillosa secuencia, se puede apreciar la personalidad de ambos, sus intenciones, sus miedos, sus preocupaciones y aprender, de paso, un poco sobre su propia vida, sobre sus particularidades (aunque sea una tostadora). La película es en todo momento realista, humana, y no se deja llevar por los típicos guiños de las películas independientes americanas (he aquí la estupenda, pero un poco tópica, Pequeña Miss Sunshine, que sin duda, es, en general, más buen film que el de Slibering, por razones ya descritas). Hay escenas que resultan, no sólo divertidas, sino que también están magistralmente rodadas, como la de Freeman hablando con todo el mundo en el hiper-mercado o éste mismo insultando por el micrófono del primer supermercado.

Dame 10 razones no sería Dame 10 razones si no la hubieran interpretados estos dos ases de la interpretación: Morgan Freeman y Paz Vega. ¿De él qué se puede esperar? Pues lo de siempre: melancólicas miradas, sugerencias que te afectan también a tí (me refiero al público), y frases inolvidables como la última. Y en cambio, yo al menos, de ella no esperaba gran cosa. Y afortunadamente, me he llevado una grata sorpresa al ver que la insoportable niñata de El otro lado de la cama sabe actuar sin chillar. La química que se crea entre ellos dos es formidable, totalmente inusual para ser dos actores de tallas y edades muy diferentes. Destacaría, sobretodo, el sobrecogedor diálogo del final, donde ambos muestrans sus facetas más dramáticas y románticas a la vez.

Una estupenda, pequeña, pero para nada simple, e infravalorada película, que sin duda se merece más aplausos de los que ha recibido (bien pocos). Los dos protagonistas están, sin duda alguna, soberbios y los diálogos que mantienen deberían ser escuchados más de una vez. Y es que Dame 10 razones no sólo sorprende sino que también te alegra el día.
Lo mejor: La química entre Freeman y Vega.
Lo peor: Que haya sido tan infravalorada.
publicado por Ramón Balcells el 28 mayo, 2007

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.