La cinta, tal vez, puede llegar a ser una de esas pequeñas perlas del 7º arte, que se cuelan, a marchas forzadas, en la memoria colectiva, y es que en este caso, el boca a boca, ayuda a popularizar tan magna y divertida (que leche) película.
Acompañando a Peretti, tenemos a Carolina Peleritti, como antitesis del personaje de Aldo, siendo alguien diferente, una de esas vecinas, tan normales, corrientes y apacibles de las que uno, rápidamente, puede enamorarse/encapricharse.
El argumento, facilónmente curioso, plasma de un plumazo mil y un referentes, y es que tenemos desde el extraño Geek maniático, que hemos visto en “Virgen a los 40”, al amigo estupidamente pervertido (también representado en infinidad de cintas), todo ello aderezado con una “salsa” de momentos estrambóticamente cómicos.
No puedo llegar a admitir que me ha embrujado la cinta, y que desde luego y dado mi friki-coleccionismo en DVD, esta película formará parte de mi “Dvd-teca”, pero si diré que algún extraño resorte ha activado en mi interior, y que la he cogido cierto apego/cariño.
En fin, que me sumo a todos aquellos que la recomiendan, puesto que son, a grandes rasgos 1 hora y 45 min. de tiempo muy bien invertidos.
Lo mejor: Peretti, tragicómico payasete, con el que es fácil encariñarse.
Lo peor: El pervertido amigo del protagonista.
