Winterbottom es rupturista hasta donde deja de serlo para ser rutinario, reformador de un discurso ya existente que tuvo su primoroso cénit a finales de los sesenta y en los primeros setenta: flower power, hippies, riffs de guitarras y subidones de LSD para sincronizar el cuerpo con el espíritu libre del cosmos.
9 songs es sexo, drogas y rock and roll. Falta Ian Dury. Por lo demás, aquí hay una apología tozuda de la piel como casi único vehículo de comunicación entre una pareja. El discurso underground, indie o como se quiera llamar tiene puntos de derrumbe por todos lados porque ( tal vez ) esto no sea una película, o al menos una película en el modo en que yo entiendo las películas, sino un híbrido curioso, aburrido, a ratos eléctrico y, al final, decepcionante entre el documental sobre estrellas del rock sobre un escenario y el erotismo hardcore ( o el porno softcore ).
Si pongo la MTV y veo un concierto de Black Rebel Motorcycle Club o Franz Ferdinand ( cuyos discos poseo ) no pasaría peor rato. Esta vez, al menos, la vi en formato dvd y no tuve que salir del cine malhumorado.
Lo mejor: Primal Scream, Franz Ferdinand, Black Rebel Motorcycle Club..... pléyade asombrosa toda.
Lo peor: Los revolcones aburridos, la falta de erotismo, la ausencia absoluta de gancho en la parte sensual.
