Nada más lejano a la realidad en algunos aspectos aunque también cercano en otros.
Cercano en cuanto a lo de triste y solitario, al haber antepuesto a su patria, USA, a su vida personal, a su familia y amigos. Y lejano por cuanto su vida está llena de violentos acontecimientos, desde el suicidio de su padre hasta el intento de la invasión de Cuba en Bahía Cochinos, para derrocar al régimen de Fidel Castro.
De Niro logra una buena película, quizás un poco larga, pero llena de buenos momentos (el durísimo interrogatorio al ¿falso, verdadero? Valentín Mironov), con una narración clara, estupendas interpretaciones (extraordinario Michel Gambon y muy bien Anjelina Jolie, que con solo la mirada expresa todo el dolor y soledad que domina su vacía vida), y un empleo del montaje vivaz que consigue que el espectador siga la historia con ganas. Entre otras cosas porque de Niro mete buenas dosis de intriga, con esa grabación poco clara que a lo largo del filme tratan de desentrañar los miembros de la CIA.
El aspecto técnico es impecable, con una ambientaciòn perfecta gracias a una excelente labor en el capítulo de vestuario y maquillaje y peluquería.
“El buen pastor” requiere que el espectador sepa que va a estar muchos minutos en la sala viendo esta cinta, pero si ya lo sabe, logrará involucrarse en una historia que sin duda le llenará y dejará satisfecho.
Lo mejor: La interpretación de Michael Gambon y el guión, meticuloso y concienzudo.
Lo peor: Que se hable algo mal de ella, echando por tierra la interpretación de Anjelina Jolie, cuando es evidente que lo hace francamente bien.
