‘Shooter: El Tirador’ es una película del montón, no superior a la media, pero eso no quiere decir que uno termine por dormirse tras pagar 6 euros y pico.

★★☆☆☆ Mediocre

Shooter: El Tirador

Tengo un serio problema de decisión crítica con esta película. No es que me plantee el ponerla de vuelta y media por mala calidad o pésimas actuaciones, aunque realmente es así, pero es que no siendo ninguna maravilla, al final me ha resultado entretenida, y es uno de esos misterios que rodean el gusto cinéfilo de cada uno. ‘Shooter: El Tirador’ es una película del montón, no superior a la media, pero eso no quiere decir que uno termine por dormirse tras pagar 6 euros y pico.
Uno de los principales problemas que tiene este film es su director, Antoine Fuqua, y el gusto tan bueno que dejó tras ‘Training Day’ o ‘El Rey Arturo’. Por eso uno espera que esa forma de cine se prolongue en sus siguientes trabajos, pero como pasa con todos los directores, siempre se flaque.

En ‘Shooter: El Tirador’ Fuqua se ha encontrado con una muy mala adapatación de una novela, y eso trae consecuencias. Sin haberla leído uno capta que los acontecimientos, y no la acción, se desarrolla tan rápido que a veces deja unos huecos abismales. Si tuvieramos que enjuiciar el film por su guión no pararíamos de sacarle defectos, pero aún así, la forma en que Fuqua intenta salvar los platos es muy loable. Consigue con una historia requetevista y atolondrada darle un ritmo que no convierte sus 120 minutos en un trago insuperable.

Si habéis visto el trailer, prácticamente habéis visto el film. Son dos pilares sobre los que se desarrolla el film: Un antiguo militar retirado es traicionado por el gobierno para endosarle un muerto, y en su interminable huída encontrará un buen aliado para desenmascar el complot.

Cuántas películas hemos visto con igual historia, demasiadas. La secuencia inicial es un clásico de ‘aquí huele a muerto’. La siguiente media hora es el ABC de la traición gubernativa USA y la huída y venganza es de libro. Tampoco goza ‘Shooter: El Tirador’ de elementos sorpresivos como para dejarte boquiabierto, y la conclusión es más que predecible, pero irremediablemente me siento atraído por el desarrollo por un buen motivo: ese toque de John Rambo que tiene la película. Echaba ya de menos el caqui conjuntado con follaje del bosque, donde un tirador escondido se va cepillando uno por uno a los matones sin diálogo, y a la curación ‘doméstica’ de las heridas del protagonista sólo le falta ver a Whalberg mordiendo un machete. Qué recuerdos.

A diferencia de ‘Training Day’, Fuqua ha echado mano más de explosiones que de confrontamientos dialécticos, pero es que contando con Mark Whalberg en una inmejorable condición física da lugar a que los puñetazos, patadas y demás caricias queden de lujo. Sin embargo, y a nivel de interpretación, esta no es la mejor película de Whalberg. Un guión plano y unas frases a veces estúpidas lo deja como un amasijo de músculos con un objetivo muy al estilo del burro con la zanahoria delante. Michael Peña es el otro prota, y destaco su escena con un artilugio que parece diseñado por el mismísimo Jigsaw. Quien se sale en este film es Elias Koteas, como agente federal esquizofrénico con un final digno de entrar en la galería de ‘Mejor ajusticiamiento’. Danny Glover tampoco es un dechado de frases de Oscar, y la chica, Kate Mara poco puede hacer aparte de poner cara de asustada. Se agradece volver a ver a Ned Beatty.

Tras leer todo esto quizás os podáis explicar por qué me debato tanto entre el sí o no. A veces pienso que tiene más tintes ochenteros que un film de acción más acorde a los tiempos, pero incluso ese enfoque ha hecho que no presenciemos un nuevo espectáculo de fuegos artificiales sin sentido. Es una buena película de acción, pero no es LA PELICULA de acción de esta temporada. Yo la he visto para evadirme un rato, y ha surtido efecto. Para amantes del género de tiros a distancia o muy amantes de la anatomía de Whalberg.
publicado por Bloody Will el 14 abril, 2007

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