Me había acostumbrado a ver a Will Ferrell en otros registros, tal vez, aqui, se aproxima más al personaje que ya interpretó en esa obra maestra incomprendida que es “Melinda & Melinda”, fuera del bufón cinematográfico al que suele dar vida en sus films; esta historia, desarrollada en 2 hilos, 2 ámbitos perfectamente diferenciados, que se acaban fusionando en uno solo, es tal vez una de las sorpresas, cinematográficamente hablando, con la que me he encontrado en lo que llevo de curso 2007.
Emma Thompson, estrella de un cine que me maravilla, y es que siento predilección por la actriz Británica, es como me pasa con Kenneth Branagh que no puedo evitar sentir admiración y unas pequeñas gotas de sana envidia, al ver un trabajo y una interpretación tan magistral, incluso hasta la ecléctica Queen Latifaf aparece excelente, coñe, que me ha gustado hasta Dustin Hoffman, al que desde “Rain Man” no le veía tan centrado en un papel, y tan lujosamente bien interpretando a ese profesor de literatura, que intenta ayudar al protagonista, no podía olvidarme de Linda Hunt, en una breve interpretación, una actriz a la que tengo un singular cariño, no por su corta estatura, sino porque muchas de las películas donde ha intervenido están cerca del olimpo de mi cine predilecto.
Comedia mezclada con tragedia, donde se nos agobia, siempre en pequeñas dosis, con el devenir de los acontecimientos, con esa trama, que siempre parece predecible y que sin embargo no lo es tanto, y con un giro argumental que nos deja un sabor dulzón y una sonrisa de oreja a oreja al aparecer los títulos finales de crédito.
En fin, impredecible ejercicio de cine que me ha gustado más de lo que podía imaginar.
Lo mejor: Will Ferrell y el agobio del metraje.
Lo peor: El final que no es lo que uno espera.
