Mítica, genial, divertida, fantástica (en todos los conceptos) película que ha pasado por méritos propios a la historia del cine.
Gracias a James Whale, un excelente director, incomprendido y denostado a causa de sus inclinaciones sexuales, dueño de un universo propio, la película trasciende del momento en que está realizada pasando a ser patrimonio de la humanidad.
Vista decenas de años después de su estreno,la película tiene la misma vigencia, frescura y mala leche que cuando se realizó.
Todo en ella es imperecedero, con magníficas interpretaciones, estando a la cabeza un Claude Rains más cachondo y pícaro que nunca, a la par que amenazador. Una película maravillosa que cuenta con Gloria Stuart, la entrañable anciana de “Titanic” de encantadora protagonista femenina.
Lo mejor: Que conserva, 74 años después de su estreno, todass sus virtudes.
Lo peor: Que no la emitan con cierta regularidad por televisión.
