Es cierto que la película se hace pesada en muchos tramos, pero hay que reconocer que en otros la historia recobra interés y algo de intensidad. El personaje que mejor sale parado en la llave del mal es la mujer anciana cuya persecución arrastrándose por el pasillo es lo más destacable y “terrorífico” de la película. A pesar de que el final es totalmente predecible, al final “triunfa el mal”, cosa de agradecer ultimamente con tanto guión pastelón.
Hay muchas cosas que no encajan en esta película y una de ellas es la relación de la joven protagonista con el anciano. Tampoco se explica muy bien la locura transitoria de la protagonista al final de la película que la ciega a actuar como una energúmena. Se aprecia mucha diferencia entre la cordura que muestra la joven al principio y la última escena del espejo. El director, Iain Softley, incurre en muchos tópicos del género como la casa encantada, las puertas, cerrojos y llaves, ruidos, antesustos-sustos para llevarnos a un climax final en el que puede más la acción que el terror…
En definitiva, la llave del mal es un buen thriller paranormal pero que no consigue hacer sombra a la gloriosa “The ring” del mismo guionista.
Lo mejor: La idea del virús que te roba la vida por que él no tiene.
Lo peor: Que no termina de convencer.
