Sin duda alguna lo mejor de la película es el dúo protagonista, un Joaquin Phoenix, esplendido como Johnny Cash y Reese Witherspoon que aporta a su personaje, June Carter, una dulzura especial (el Oscar es suyo). Hay una química brutal entre los dos en pantalla que hace sumar puntos a la película frente a una narración torpe y tópica con un guión perfectamente estructurado para conmover y emocionar con el ascenso a la fama y posterior descenso al infierno de las drogas y con la redención final gracias a la ayuda de su amada. Pero la película cumple perfectamente y tiene buenas dosis de entretenimiento, como los conciertos con Elvis Presley, Carl Perkins, Roy Orbinson, Jerry Lee Lewis…
Sin duda una película entretenida pero insuficiente homenaje para el trovador de los perdedores, con una sonido propio entre el triste y melancólico sonido del country, la rebeldía del rock y la emotividad del folk, una autentica leyenda de la cultura popular americana. Pero siempre podría ser peor.
“Te vistes de negro por que no tenías otra cosa que ponerte, tu música es así por casualidad, y el beso que me ibas a dar ha sido sin querer. De vez en cuando tendrías que atribuirte algún mérito”…
Lo mejor: El dúo protagonista tiene una química brutal en pantalla.
Lo peor: Entretenida pero insuficiente homenaje para el trovador de los perdedores.
