La película está desarrollada en una Inglaterra futurista, que se ha convertido en un Estado policial. Estados Unidos se encuentra sumida en una guerra civil interna e Inglaterra ha pasado a ser una superpotencia. Dentro del caos reinante por el nuevo régimen (motivado por un ataque terrorista que encumbró al actual lider) surge una figura que se hace llamar “V” que trata de derrocar por todos los medios al poder. En estas, una joven va a ser violada por una especie de fuerza policial cuando el misterioso “V” les hace un corte de pelo al cuchillo volador que les deja niquel. ¿Quien será “V”? o mejor aún ¿De qué va todo esto?.
Bueno, tenemos una película de esas que mejor no pestañear porque te pierdes detalles y, aunque al final ponen todas las piezas en su sitio, mucho mejor seguirla desde el origen. La historia que nos cuentan está realmente bien, con escenarios futuristas (aunque no mucho) que dan el pego perfectamente. Además, como “V” tiene careta, pues no podemos criticarle nada a la actuación del actor que lo interpreta. Y es de resaltar la puesta en escena que tiene, con unos detalles muy interesantes de fotografía que hacen de esta una gran película. En lo malo, que le sobra una media hora de rollo. No es que esté mal ese rato, pero da un corte a la acción que te puede sacar de la película.
Resumiendo, película muy recomendable, con una trama muy trabajada que hace que estemos deseando de conocer el desenlace desde el primer fotograma. Por cierto, el final es genial, de esos que te gustaría ver en todas las películas.
Lo mejor: Los niños y la recreación de la época, no sólo en escenarios y vestimentas sino también en formas de comportamiento.
Lo peor: La falsa esperanza con la que concluye la película.
