No sólo es mala de solemnidad en su planteamiento, sino que, por primera vez en mi periplo cinéfilo, me encuentro con un filme del que, no sabría decir con exactitud su sinopsis.

★☆☆☆☆ Pésima

Ultravioleta

Creía que lo había visto todo. Creía que ninguna película, por mala que fuese, podría hacerme llevar de nuevo las manos a la cabeza…pero ¡Ya ve, señora!, me equivoqué de parte a parte. Ultraviolet no sólo es mala de solemnidad en su planteamiento, sino que, por primera vez en mi periplo cinéfilo, me encuentro con un filme del que, queridos lectores, no sabría decir con exactitud su sinopsis.

Dicen que es mas fácil hablar de una mala película que de una buena…pero definitivamente en mi caso no es así. He de reconocer que cuando salí del cine estaba deseando poder quejarme de toda ella, pero como me ha pasado otras veces (por jemplo, cuando ví “Timeline”), cuesta hablar de algo que no has disfrutado en absoluto…pero bueno, pelillos a la mar y allá vamos.

Ultraviolet, en principio y sin haber visto nada de ella, lo más un escueto trailer, se trata de otra película de estas de futuro sombrío a causa de una enfermedad, de guerras, de contaminación…y no voy a negar que por norma general me fascinan, mayoritariamente porque saben aunar a la crítica social de porqué la humanidad llega al momento al que llega con un punto de acción bastante interesante (tenemos excelentísimos ejemplos como Matrix, Blade Runner, Equilibrium, la Saga Terminator…) pero Ultraviolet ha superado todo temor a la hora de utilizar estos elementos de una forma inapropiada.

Normalmente, cuando estos dos elementos no casan a la perfección (como en los ejemplos arriba citados), siempre nos podemos quedar o bien con el argumento apocalíptico y moralizante, o bien con la acción bien planteada y entretenida…en esta película, el argumento, simple y llanamente no existe, y la acción es exageradamente absurda. En teoría(y digo en teoría porque en la práxis difiero totalmente),la historia que nos expone la distribuidora es la siguiente:

A finales del siglo XXI surge un grupo de seres humanos con una mutación genética creada por un virus. A medida que hay más personas contagiadas el temor del gobierno aumenta y a los infectados se les trata como a marginados, se les somete a pruebas espantosas y se les pone en cuarentena. El gobierno ha tomado la determinación de acabar con ellos, pero una mujer con un terrible pasado está decidida a impedirlo: la bella y letal Violet.

…Y ahora viene el sonoro ¡JA! que esta servidora les propinaría en la cara a los que han redactado este párrafo. Aquí viene el mío. (Atención: contiene detalles reveladores-si es que hay algo que revelar- del “Argumento”) A finales del siglo XXI y sin razón aparente hay una enfermedad nueva en el mundo que no se sabe ni de donde ha salido ni por qué…y la gente va y se contagia. Los médicos se alzan con el poder para controlar mejor a la población. Ultraviolet en teoría es una de las “infectadas”, una señorita que cambia de color de pelo como Jorge Vestrynge de partido político, y que incauta el arma que ¿Acabará con los humanos? ¿Acabará con los hemófagos?(a saber), de ella sale un niño. El niño no sabemos por qué despierta en ella un sentimiento maternal y la tía se empeña, contra sus compañeros y contra sus enemigos en ¿Salvarlo?.El niño muere. Aparece en medio de todo esto unos tios que se llaman “Chinois de Sangre” que ni sabemos quienes(para qué explicarlo, ¿verdad, señores guionistas?) un malo malísimo que al final resulta que es también hemófago y al típico héroe marginado semi enamorado del personaje de la Jovovich. El niño, al final, resulta que está vivo. No me pregunten cómo. Punto y pelota.

He de reconocer que cuando ví que el director era Kurt Wimmer, el mismo de la injustamente defenestrada por las distribuidoras “Equilibrium” y que aparecía en ella el currante William Fitchner como actor secundario(uno de mis favoritos), pensé que a lo mejor me encontraría con algo como la famosa película de culto antes nombrada y no distribuída en España por misteriosas razones. Pero se ve que el día que Kurt Wimmer aceptó rodar “eso” no estaba muy católico, desde luego.

Los diálogos: Tópicos, vacíos, carentes de cualquier razonamiento o planteamiento linguísticamente correcto. Ni siquiera la presencia de William Fitchner(actor fetiche de Wimmer) logra salvar los muebles…y la verdad, con semejante guión, poco pueden hacer los actores.

La acción: como dije antes, exageradamente absurda. Cansa a veces por exceso. No cuadra con el argumento, es farragosa y para nada es bella de ver(que al menos, ese consuelo nos quedaría), sino que encima, los efectos por ordenador estan MAL HECHOS. Muy mal hechos. He visto películas de serie B con mejor trabajo digital que Ultraviolet.

La música: Repetitiva, machacona, y un mal remedo de “Equilibrium”. Con la diferencia que aquí, no tiene sentido ninguno ni acompaña. En los mejores momentos, pasa desapercibida, en los peores, te agobia. En definitiva, una película totalmente olvidable en sus muchas facetas, un borrón en la carrera de la Jovovich y de Wimmer, y una pérdida de tiempo si teneis pensado verla.
publicado por Caty el 25 junio, 2006

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