De United 93 se podría decir que en cierto sentido es una especie de making off sobre lo que la CNN pudo contar; por eso en detrimento de lo visible, perpetra en las entrañas tanto de las bases de operaciones como en las del Vuelo 93. Greengrass disecciona la película con tensión y espíritu clínico, para que a medida que avance, sin perder nervio ni caer en lo morboso, ir ganando en emotividad y sobre todo en una angustia que parece la nuestra. Esa es la clave de esta historia colectiva de rostros anónimos llamada United 93: su honestidad, tan brutal que sorprende la profunda naturalidad de sus imágenes que ya quisiera para si la CNN.
Lo mejor: Aunque suena a tópico ya, sus últimos 20 minutos.
Lo peor: Algunos excesos de cámara.
