Un film que recorre el mundo interior de cada espectador. una manera más abierta de ver la vida y los papeles que cada uno desarrollamos o podríamos desarrollar; un mensaje escrito en el subconsciente de una música preciosa y de un comienzo genial.
La originalidad siempre apremia, y el ingenio aún más. Y esto nos sucede con Shymalan, que vamos a ver una película suya, y aunque sabemos sus trucos, sabemos como maneja sus personajes y su mundo interior siempre hacia preguntas que ha de hacerse el que contempla el espectáculo, nos sorprende. Y al menos a mí, me cautiva.
Son historias sencillas contadas de manera que a primera vista puedan parecer complicadas, y no es más que una unión de pequeños detalles y referencias sobre nuestro mundo y el otro, el más grande, el imaginativo, lo que en sus películas recrea.
Con “La joven del agua” nos trae a la tierra una historia, una leyenda, una ninfa y su pedregoso camino hacia la vuelta a su mundo. Un film que recorre el mundo interior de cada espectador que de verdad se mete en el papel de la película, el que acepta que es más una manera filosófica de hacer cine que una película de terror, como la mayoría de la gente que desconoce lo principal, cree.
Es el eterno retorno a la pregunta de quién eres, o qué papel crees que tienes en este mundo; el entusiasmo de saber que el mundo aburrido y estereotípico puede cambiarse por medio de la imaginación y las ganas, las ganas de hacer buen cine, de demostrar al mundo lo que uno quiere sin dejarse arrastrar por la masa desenfrenada e imbécil.
Nos traerá esta vez, el director, una manera más abierta de ver la vida y los papeles que cada uno desarrollamos o podríamos desarrollar; un mensaje escrito en el subconsciente de una música preciosa y de un comienzo genial, y así mismo con el final de la película, un mensaje que no viene más que a decir cómo evadirnos de la ridícula monotonía del mundo, con ese mensaje final, esa gaviota sobrevolando por encima de todos, perdiéndose lentamente por el manto que nos cubre día y noche: mientras hay vida, hay esperanza.
Desde 2005 muchocine es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo. Política de privacidad