La peli narra las aventuras de una familia americana en horas bajas que tiene que llevar a la niña a un concurso de belleza. Esta sencilla excusa argumental sirve para que nos riamos durante poco más de hora y media del estilo de vida americano basado en ganadores (winners) y perdedores (losers). Todos los miembros de esta peculiar familia son unos fracasados que tendrán que aprender a vivir con ello y convivir entre ellos. El tipo de familia y la sátira presentada de la familia media americana es paralela a la que conocemos de las series de televisión Malcom o Los Simpson, sólo que en esta peli todos tienen aspiraciones de ganador que se ven frustradas.
Todo el elenco está estupendo, desde el padre y la madre, que son los más conocidos (Greg Kinnear y Toni Collette, respectivamente), hasta el abuelo drogata (Alan Arkin), el tío gay (Steve Carell) y el hermano mudo (Paul Dano). Pero la que está increíblemente excelente es la pequeña protagonista Abigail Breslin, quien llora como no he visto llorar a otro niño en el cine.
En definitiva, una peli divertida, tierna y a la vez devastadora con el estilo de vida americano que vale la pena ir a ver para pasar un buen rato.
Lo mejor: Las interpretaciones y el guión
Lo peor: Los momentos agridulces hacen olvidar que estás viendo una comedia.
