Quizás pueda decirse que habla (o critica), de otra forma, totalmente cómica y sin tanta moraleja, la sociedad actual británica. Y es que es casualidad que las dos únicsa películas que ha dirigido en la capital británica sean una crítica profunda sobre sus clases sociales. Pero también se ha de decir, y es que la clase alta británica es, en general, totalmente clasista y creída, y encuentro, acertado, de una manera y otra, lo que ha hecho el señor Allen. Y es que tampoco quiero ser tan pesimista, ya que el director sí muestra admiración, no por la clase, sino por la ciudad en sí, tanto en Match point como en Scoop.
Ambas películas son totalmente distintas, así que no creo justo compararlas. Sólo diré que, como es lógico, la primera es más profunda y muestra más sentimientos, así como la segunda, es, sencillamente, una comedia, pero inteligente. Sí, inteligente, y diría que más que las anteriores, ya mencionadas al principio. Scoop es lo que es, una comedia sin pretensiones, pero sin embargo, con un guión muy fresco.
Pueda que el argumento no sea ninguna maravilla, pero es que tampoco pretende serlo. Lo que sí es, sin duda, es una magnífica película, en el sentido cómico, ya que no deja ninguna escena sin ningún gag. Esto se le ha de agradecer a Allen, ya que hacía años que no reía tanto con uno de sus films. Un punto que afavoreze muchísimo es el hecho de que él mismo aparezca, ya que cada vez que lo hace se crean carcajadas en todo el cine. Para mi, Scoop es una mezcla de la excelente Misterioso asesinato en Manhattan y Match Point, aunque bastante inferior a estas dos. Bueno, más que una mezcla, es como un retrato semi-calcado a la primera, pero en este caso, el protagonista se enamora del sospechoso.
Los actores están todos espléndidos. Tanto Scarlett Johansson como Hugh Jackman cumplen su papel perfectamente (ella, una intrépida periodista novata, o más bien, un Woody Allen femenino, y él un joven actor que llega a la altura de varios colaboradores del director, como Jeff Daniels o Tony Roberts). Y después, hay dos más veteranos, el ya mencionadísimo Allen y Ian McShane, un espléndido actor, generalmente secundario, que aquí interpreta al difunto periodista que le da un chivatazo a Johansson para que el argumento empiece a desarrollarse.
En resumidas cuentas, una notable comedia de enredos (y carcajadas) que debe considerarse, además, una de las pocas comedias de auténtica risa dentro de la filmografía de este excelente director, actor y guionista, Woody Allen.
Lo mejor: El humor de Allen, que esperemos que no se desvanezca.
Lo peor: Hay demasiadas referencias a Misterioso asesinato en Manhattan.
