Grosso modo, el argumento relata las peripecias de un antiguo piloto de la guerra civil galáctica que se gana la vida con el contrabando y el alquiler de su nave, la Serenity. En un determinado momento, el Capitán Malcolm Reynolds presta su servicios a una pareja que resulta ser fugitiva de la coalición gobernante (están de moda las coaliciones), lo que acaba deparando trepidantes aventuras. Para aquellos que necesitan encontrar en el trasfondo de todas las películas de ciencia ficción un mensaje político, mi enhorabuena, puesto que creo que en ésta, está bastante claro: Si alguien se empecina en intervenir donde no se lo han solicitado con la excusa de hacer un mundo más seguro, puede acabar provocando una situación peor que la que pretende corregir. No creo que sea necesario ser más explícito. En definitiva, una buena película para amantes de la ciencia ficción o seguidores incondicionales de Whedon. Lo confieso, soy uno de ellos.
Lo mejor: Es una película que trae un poco de aire fresco al género, y curiosamente lo hace adoptando un estilo de lo más clásico.
Lo peor: Algunos diálogos parecen un poco forzados.
